La familia del siglo XXI


Por: Laura Martínez Domínguez

Dicen que la familia siempre está ahí como alternativa ante un mundo lleno de competencia, de ritmos acelerados, de individualismo, de riesgos, de ruptura, de miseria humana. Dicen también que es el asidero de la soledad, los miedos y la incertidumbre, no hay mejores personas que los miembros de tu familia para hundirte dado que son los que mejor conocen tus secretos.

Sin embargo, todos apreciamos el nicho del que provenimos, valoramos lo que alguien osó en llamar familia; incluso con un divorcio detrás que deshizo la estructura siempre parecemos inclinados a iniciar una nueva familia.

Y aquí surge mi pregunta ¿es necesario pertenecer a una? ¿O es solo la costumbre arraigada de que se vive mejor dentro de una familia? Mi duda surge porque conozco a más de dos personas que podrían afirmar que sus peores traumas fueron causados por algún miembro de la familia, sin contar que otras tantas asegurarían que el divorcio fue lo mejor que le pudo haber pasado a su pequeño núcleo familiar.

Pero la tendencia está ahí, esperando a que tú, una pareja joven sueñes con formar una familia, tener hijos, y envejecer al lado de la persona que amas mientras tus nietos destrozan lo que quedó de tu casa. La familia…

¡Qué clase de Sociedad somos! Sobre Cultura Mexicana

Por Laura Martínez Domínguez
Hace tiempo Octavio Paz escribió que la historia de México es la del hombre que busca su filiación, su origen, así, con ésta idea pasemos a la patria del albur y del humor negro, a donde la muerte se carcajea desde las calacas, a donde el aire huele a gasolina y chicharrón.

Pasiemos por sus calles en donde se respira el smog, tomemos un taxi que hoy no circula, o hagamos alarde de paciencia esperando el último urbano que esta dispuesto a cualquier desafío.
Lleguemos a cualquier sitio y comamos tacos, rociados de tequila y queso, viendo que en cada puesto la maldad o es trascendente o simplemente se improvisa. Pero cuidado en esta tierra el delito es rutina, mañana podrías amanecer amordazado en la cajuela de tu propio auto, o frente a un altar producto de la imaginación del último autor citado.
Recorramos ese México tan mágico como confuso, ese mundo de espectros en donde todo es copia de la copia, en donde el verbo tranzar es el único conocido por aquellos que le sobreviven a una ciudad que en ocasiones es el desastre montado en el caos, diría sin menos propiedad Carlos Fuentes.

Vive donde solo se matan a los amigos, aquí, en la tierra que heredó al barro sus colores, en donde la corrupción es llamada economía procesal y los niños no lloran simplemente porque están conscientes del trágico fin del hombre.