La Causalidad

Por: Laura Martínez Domínguez.
El diván está solo, nadie lo ocupa, el gato se encuentra asediando a los pitagóricos, están agazapados en lo que suele hacer la suerte de su casa-guarida; los asecha porque sabe que están buscando números y figuras geométricas… quizá así encuentren a la causa.

La mujer no está, salió desde hace varias horas, según cuenta el reloj, y nadie sabe con precisión cuantas más estará ausente… Empédocles llegó sin siquiera llamar por teléfono, una descortesía descomunal, preguntando si la causa de la ausencia no serían el amor y la discordia. Nadie contesta. Empédocles sale por la puerta trasera, pero tropieza con Anaxágoras quien trae una caja completa Nous afirmando que esa es la causa… todos adivinan porque es que su primo decide asesinarlo.

Aristóteles envía una nota en donde enlista cuatro causas: causa eficiente, causa material, causa formal y causa final; todas con la intención de explicar desde el principio del cambio, pasando por aquello de lo cual algo surge, siguiendo con la idea del paradigma, hasta llegar a la realidad hacia la cual algo tiende a ser. Lo cierto es que a todos la realidad se les escapa, y solo obtienen el efecto de la ausencia sin causa alguna, al menos hasta ahora conocida.

Los estoicos entran, vienen del lugar incierto que es el cuello del gato, y afirman que es cierto que la causa no es más que un proceso originado y que produce una transformación o cambio en otro cuerpo, o en toda una casa, diván incluido, como lo es en este caso.

Santo Tomas dice, mientras descubre que la caja de cereal es divertida, que la causa es aquello a lo cual sigue necesariamente. Todos lo miran esperando a que guarde silencio y continúe con su diversión con volumen.

Algazel, uno de los ocasionalistas que siempre se instala frente al televisor, dice que lo que los filósofos llaman causas son meras ocasiones, pues solamente dios puede ser considerado como verdadera causa eficiente, por lo que les sugiere dejar la causa en su sitio y guardar silencio para que el pueda ver cómodamente la televisión.

Kant hace caso omiso y postula mientras acompaña a Santo Tomas, que la causa es el nombre de los conceptos del entendimiento o categorías.

Hegel patea sin querer o quizá con toda la intención, la casa-guarida del gato, haciendo saltar a los pitagóricos, dado que afirma que la causa es presentada como aquello por lo cual un ser puede producirse a si mismo produciendo de este modo su desenvolvimiento; el gato lo mira con una mezcla de enfado y franca interrogación. Lo olvida en el instante y sale en busca de los pitagóricos.

Schopenhauer decide unirse a la fiesta del cereal sentándose con tazón y cuchara en mano, afirmando que la causalidad es la única categoría originaria, y averigua la cuádruple raíz del principio de razón suficiente en una forma que permite la causalidad como categoría, en sentido Kantiano y a la vez considerarla como momento principal del absoluto. Al parecer tendrá que abrir otra caja de cereal dado que Santo Tomas no piensa compartirlo con él, puesto que no lo mencionó en la definición.

La mujer llega con Hume, mientras este último ríe del espectáculo y les dice que no hay ninguna razón para suponer que, dado lo que se llama un efecto, ha de haber una causa invariablemente unida a él.

La mujer le da la razón además no tiene ni ápice de ganas de explicar el porque de su ausencia, del porque de su ultima huida, de la salida a hurtadillas de las horas y las patitas húmedas.

El gato cuando por fin da con los pitagóricos se da cuenta que ya perdió el interés. Mientras el reloj ante la indignación de que escapen de sus horas decide detenerse, sin importarle si la araña protesta porque la causa es tan nimia como que el día terminó y es hora de dormir.

La mujer simplemente los ignora, apaga la luz y le agradece a Hume su agradable visita.

Este es un blog que tiene como causa el hecho de invitarlos a pasar una tarde de Filocafé en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504 -c.
Los esperamos.

Clausura Taller de Técnica Legislativa

El miércoles 23 de junio de 2010, en punto de las 19:00 hrs, se llevó a cabo la clausura del primer Taller de Técnica Legislativa 2010, organizado por el H. Congreso del Estado de Chihuahua a través de la Secretaría de Servicios Jurídico Legislativos, y con la colaboración con el Círculo de Investigaciones Filosóficas y Jurídicas (CIFyJ A.C.).

El evento realizado en el mezanine de la Torre Legislativo fue presidido por la Diputada Silvia Susana Muriel Acosta Coordinadora de la Fracción Parlamentaria del PANAL en representación del H. Congreso del Estado, el Lic. Héctor Hernández Varela Director del Registro Público de la Propiedad y el Notariado en representación del Poder Ejecutivo del Estado, el Lic. Juan Carlos Morales Rodríguez Secretario Adscrito a la Secretaría General del Supremo Tribunal de Justicia del Estado en representación del Poder Judicial, el Lic. Ulises Hidalgo Coz en representación de la Secretaría de Servicios Parlamentarios y de Vinculación Ciudadana, y la Lic. Lorena María Serrano Rascón Secretaria de Servicios Jurídico Legislativos, ambas del H. Congreso del Estado.

En este evento de clausura, se hizo entrega de las constancias de acreditación del curso a los 37 tallerandos que participaron en el mismo, quienes para acreditar el curso tuvieron que presentar de forma individual o por equipo, un proyecto legislativo entre los cuales destacan Estudios Legislativos y de Constitucionalidad, Posicionamientos, Acuerdos, Reformas, Leyes y proyectos de Reglamento.

El Taller de Técnica Legislativa tuvo una duración del 22 de abril al 23 de junio del presente año, con un total de 48 horas impartidas dos días a la semana (viernes y sábado), divididas en tres unidades: I. Ética y Política, II. Técnica Legislativa y III. Taller de Redacción, abordando temas como Ética Legislativa, Evaluación Legislativa, Check-list, Argumentación y negociación parlamentaria.

Para la realización de este Taller se contó con la participación de reconocidos catedráticos a nivel internacional, nacional y local, como: Dr. Arturo Rico Bovio y la Lic. Fabiola Terrazas de la UACh; el Dr. Juan Ramírez Marín, Mtro. Juan Carlos Cervantes y Mtro. Jesús Ruíz Munillo del CEDIP de la Cámara de Diputados; el Lic. Carlos Ordóñez del CIFyJ AC.; y el Dr. Jesús Araiza de la FFyL-UNAM, quien tuvo a su cargo la conferencia de cierre.

He aqui un link con las fotografías del Evento:

(Estas se encuentran en formato .rar)

La Ciencia

Por: Laura Martínez Domínguez.

El diván de las divagaciones está siendo ocupado por el gato, se da una exhaustiva lamida con ayuda de sus patas. La mujer no está, ha salido al teatro; un intento de huida del mundo real, del gato, del reloj aletargado.

A la mañana siguiente, el gato continúa en el diván, el reloj no ha despertado y la araña se acicala distraídamente. La mujer siente que hay algo distinto, algo que se palpa y a la vez se desvanece. Decide tomar el desayuno, mientras intenta saber de que se trata ese algo extraño… saber… bonita palabra, alguien –quizá el personaje salido de sus sueños- le dijo que significaba ciencia.

Sabe que no es recomendable atenerse a ésta equivalencia, dado que hay saberes que no pertenecen a la ciencia.

El gato despierta y entra a la cocina exigiendo su tazón de comida, se han acabado los neoplatónicos, por lo que la más reciente adquisición proviene de una caja llamada επιστήμη και η Δόξα: distíngalo usted mismo.

La mujer aun no sabe que es ese algo… pero la palabra saber logró alterar sus sentidos, como quien sale a caminar bajo la lluvia y no puede evitar mojarse; así la palabra saber toma asiento junto a ella en el diván.

La araña sentada en el número cinco, se da cuenta del “algo” que tiene intrigada a la mujer, una cantidad importante de clasificaciones está invadiendo la casa. El gato juega con Aristóteles y Eudemo de Rodas, quienes por cierto dividieron la filosofía en teórica y práctica.

Un himenóptero se para muy cerca de la mujer, pero ésta no se percata de ello; oye atentamente a Platón con la distinción entre la Opinión y el saber. Un nuevo himenóptero aparece en la cocina, el gato se relame los bigotes; prometió dejar de comer coleópteros pero nadie habló de los himenópteros.

El reloj ha sido despertado por una bandada estos seres, que además de todo dicen que Francis Bacon clasificó a las ciencias como quien habla de facultades: memoria, razón y fantasía; la mujer por primera vez se percata de los seres con alas membranosas y se ríe de si misma al pensar que con esa clasificación podría hacer algo así como la historia de la ciencia a modo de poesía. Hobbes la pone en su sitio con ciencias de hechos y ciencias de razón.

Los himenópteros son tantos que ya es imposible contarlos y no digamos pasarlos por alto. Quizá Ampère le de una respuesta razonable desde las ciencias cosmológicas y las noológicas… sin existo… no logra entenderle a cabalidad por lo que deja a Ampère de lado, puesto que el gato tiene una fiesta en la cocina; persigue himenópteros como si de ello dependiera su vida.

El reloj trata de sacudírselos pero sólo tiene a la mano a Schopenhauer para ello, y a pesar de sus ciencias puras y empíricas, no fue de gran ayuda.
La mujer no sabe que hacer con tantos seres voladores. De pronto recuerda que los escarabajos vuelan antes del atardecer… lamentablemente estos son himenópteros y no sabe la hora exacta en que se despiden volando.

Decide llamar a Adrien Naville, pero este le hace tres preguntas fundamentales: ¿Es posible o no?, ¿Es real o no? Y por último ¿Es bueno o no? La mujer trata de decirle que no trata de clasificar los saberes y mucho menos las ciencias, solo trata de deshacerse de una plaga; la respuesta es un tono insistente que te avisa que ya no hay nadie del otro lado de la línea, la mujer decide salir a dar un paseo, con la esperanza de que al regresar la plaga haya emigrado y la palabra saber ya no esté ocupando su diván.

Este sábado el tema es la ciencia, así, sin ramas ni connotaciones. Esperamos tu asistencia en el Cairo café ubicado en División del Norte #504-c, en punto de las 6:00 p.m, para que compartas con nosotros una tarde de FiloCafé

Mecánica Cuántica.

Por: Laura Martínez Domínguez

En esta ocasión el tema que se tratará en el FiloCafé es el de Mecánica Cuántica, y la intención, al menos en un inicio, era hacer un cuento en donde los personajes de siempre nos contaran alguna de sus aventuras o que aparecieran cerdos de la nada; lamentablemente nuestro diccionario favorito no contiene la entrada específica de Mecánica Cuántica, por lo que tendremos que dejar a los personajes de lado, ya que sin ese preciso diccionario se quedan sin trama y sin dramas.

De igual manera los introduzco levemente al tema diciéndoles que la mecánica cuántica es la base de los estudios del átomo, los núcleos y las partículas elementales. Describe como el electrón, y por lo tanto todo el universo, existe en una diversa y variada multiplicidad de estados, los cuales, habiendo sido organizados matemáticamente por los físicos, son denominados auto estados de vector y valor propio. De esta forma la mecánica cuántica explica y revela la existencia del átomo y los misterios de la estructura atómica; lo que por otra parte, la física clásica, y más propiamente todavía la mecánica clásica, no podía explicar debidamente.

La cita es en El Cairo Café ubicado en División del Norte #504-c en punto de las 6:00 pm para que pasemos una tarde agradable que podría ser tan cuántica como nuestro tema, porque en realidad nunca se sabe.

Los esperamos.

La Mística

Por: Laura Martínez Domínguez.

El correo es un suceso extraordinario que sucede cada vez alguien se da el largo tiempo para ir a las oficinas postales y decide lamer las 9 estampillas reglamentarias para una sencilla misiva.

Hoy el correo llegó. Toda la casa está conmocionada, casi podríamos decir que están a punto de tener una experiencia mística, sí, de esas que aspiran a llevar a cabo la unión del alma con la divinidad.

El gato, ahora que el cerdo no ha aparecido, come tranquilamente neoplatónicos, la mujer los compró porque en la caja decía: Actividad que produce el contacto del alma individual con el principio divino, le sonó místico y dedujo que el gato estaría encantado, después de todo se siente poderosamente divino.

Pero volvamos a la sencilla misiva con las 9 estampillas lamidas en su sobre incoloro; no tenía remitente, llegó de la nada hacia el lugar que fácilmente podría ser el “no lugar”, dentro del sobre una pequeña y rugosa tarjeta enuncia lo siguiente “Aquello de que no se puede hablar, hay que silenciarlo” no hay firma tampoco, la mujer cree recordar haberlo oído alguna vez del personaje salido de sus sueños, pero ese hombre habla demasiado es difícil seguirle el paso.

La araña habitante de un reloj olvidadizo, aun duerme, por lo que no alcanza a oír cuando el reloj marca las 10, cuando el gato maúlla satisfecho de neoplatónicos, y mucho menos cuando Jean Baruzi explica acaloradamente que debe distinguir entre la mística y el pensamiento místico, dado que la primera no tiene historia, consiste en actos de trascendencia que por su propia naturaleza son transhistóricos, en tanto que el segundo simplemente pertenece a la historia.

La mujer aun con la tarjeta en las manos toma asiento deseando fervientemente tener un proceso intuitivo intelectual o por lo menos ser San Juan de La Cruz y entender a cabalidad la frase que alguien tuvo la osadía de enviarle, pero en definitiva nunca lograría ser el autor de la Noche Obscura.

Ortega y Gasset –la mujer se pregunta de donde salió, dado que no tiene sitio en la pared- le dice que busque en la teología, porque cualquiera de ella parece transmitirnos mucha más cantidad de Dios, más atisbos y nociones de la divinidad, que todos los éxtasis juntos de todos los místicos juntos.

La palabra mística un ronda por la habitación, ¿Será acaso que la frase es la respuesta? ¿Qué la misticidad es aquello que no podemos decir, que no podemos expresar en un lenguaje humano?

Al reloj le desesperan las campanadas de la iglesia, no le permiten hacer su trabajo, la araña aun duerme, el gato también. La mujer aun conserva la tarjeta entre sus manos.

Éste Sábado 05 de Junio en el tradicional FiloCafé hablaremos acerca de la mística, así que esperamos tu asistencia para que dialogues, debatas y aprendas con nosotros en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café Ubicado en División del Norte # 504-c.