La Enajenación


Por: Laura Martínez Domínguez.

La mujer entra en su casa sin más deseo que sentarse en el diván, perderse en un programa absurdo y sin sentido y no saber más de sí misma en toda la tarde, sin embargo, cuando entra encuentra al gato observando a una mosca que se estrella una y otra vez contra el foco de la cocina.

El reloj marca un minuto más, y la araña sin ninguna razón aparente empieza a imitar a la mosca. La mujer se resigna, sabe que la situación es tal como para que Hegel entre y empiece a hablar sobre la conciencia, la misma que no sabemos que existe hasta que nos damos cuenta de que es una reunión, una unión.

La mujer no quiere escuchar esta vez, quiere salir de su casa y no pensar en si misma, quiere enajenarse en aras del descanso, en aras de hacer algo más que lo que la rutina le indica; dormir a horas correctas, vivir según lo que indica la agenda, la última audiencia, el próximo evento, la siguiente entrevista.

La mujer quisiera ser esa mosca que no sabe que se esta golpeando contra el foco de la cocina, quisiera ser el gato que sólo come filosofía mientras observa a la mosca que terminó por influir a la araña que esta atrapada en el reloj.

Llega Marx hablando sobre la enajenación de los obreros, de la lucha de clases, de los proletarios que deben de darse cuenta de que viven enajenados a tal punto que no son mas que simples objetos que fabrican lo que sociedad reclama. La mujer no tiene la menor intención de oír su perorata, se pregunta si el cansancio no será enajenación, si las personas que se creen mas allá del bien y del mal, terminan por ser las que mas enajenadas están porque son incapaces de hacer algo mas que levantarse temprano para ir a trabajar.

Así que en esta ocasión, la mujer los ignora a todos, la mosca, el gato, Hegel, Marx, la araña y el reloj pueden hacer lo que les guste, pueden seguir enajenados o simplemente dejar de estarlo, en esta ocasión la mujer lucha contra su propia enajenación, la que le es impuesta, la que le dice que la vida es tan cambiante que no puedes añorar lo que hacías porque sencillamente tienes otras cosas que hacer, las de ser el obrero que solo trabaja, aunque tu trabajo solo sea pensar no te salvas de la enajenación.

Por ello la mujer toma sus cosas, apaga la luz y se olvida de cuanto la rodea.

Este sábado 28 de agosto de 2010 en el FiloCafé trataremos el tema de la enajenación, por lo que los esperamos en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c en punto de las 6:00pm.

No falten.

PROGRAMA JORNADAS REGIONALES DE ESTUDIOS DE GÉNERO

Ya está disponible en la página

http://cifyj.org/grupo-de-estudios-de-genero/

El programa de las primeras Jornadas Regionales de Estudios de Género, así como en la presente entrada. Los esperamos

Programa Jornadas Regionales de Estudios de Género

Temporalidad y Cotidianidad.

Por: Laura Martínez Domínguez.

Desde que la marmota fue arrojada en el diván anaranjado, han pasado ya algunos instantes, tan cotidianos que a ratos son intemporales y en otros tan sumidos en la temporalidad que duelen.

El gato juega con el último instante que se escurrió por el tiempo que marcó el reloj, mientras la araña se balancea en el numero 10. La mujer, despierta como cada mañana, como cada día que nos condena a la cotidianidad.

En la mesa de la cocina está Whitehead, y le dice que la relación ordenadora del tiempo y los instantes son conocidos por nosotros en nuestra aprehensión del tiempo, lo cierto es que ella ni si quiera había visto la hora, pese a eso, le ofrece pan tostado; el gato quiere unirse a la idea del desayuno por lo que la mujer trae una caja con instrucciones en donde Descartes dice: Cogito ergo sum: concebido en todo instante, la mujer abre el empaque, después naturalezas simples: comprendidas en un instante, las espolvorea sobre el tazón; el gato gusta de la filosofía en cajas.

Tras el desayuno decide tomar una ducha, pero a pesar de que aun esta en pijamas, Louis Lavelle toca a la puerta, se instala en el sillón, que no es el diván, y describe seriamente al instante como el estar o permanecer de los cuerpos o de las apariencias; la araña espera que él no quiera permanecer en esta casa, el número 10 es más aburrido que el nueve, por lo que decide saltar a él, pero en un instante el reloj mueve la manecilla grande y la hace caer en el número 6.

La mujer se ducha mientras Luis Abad Carretero grita por la ventana que la filosofía del instante se plantea el problema de la vida, de cómo el hombre hace frente a las situaciones vitales… la mujer se viste pensando en eso ¿Cuáles son las situaciones vitales? ¿Serán acaso el tener que seguir rigurosamente una agenda? ¿Saber que es exactamente lo que estas haciendo en esta vida? No lo sabe. Debe revisar su agenda y saber que debe hacer hoy.

Mientras tanto, Amadeo Silva Tarouca irrumpe con momentos e instantes dependientes, explicando que los momentos son mesurables, en tanto que en los instantes se llevan a cabo las vivencias de la realidad. ¿Cuál realidad? Ninguna dice Locke el instante es concebido como una idea, en la cual no percibimos la sucesión. La mujer los olvida, escucha al gato jugando con algo o alguien.

Efectivamente, el gato confabulado con el reloj, molestan a Hegel quien insistentemente dice que un instante es un aquí y un ahora, el gato lo hace moverse de su sitio y el reloj marca otro instante… Hegel los mira y piensa que son demasiado ingenuos como para entender que el tiempo permanece a pesar del movimiento.

La mujer los observa, se dice que si no se apresura, el tiempo que nunca se mueve la va a hacer llegar tarde… Heidegger llega y le dice que no se preocupe que un instante corresponde a los dos modos básicos: auténtico que es un auténtico presente e inauténtico que termina por ser el mero pasar sin hacerse nada presente… la mujer no sabe en que pueda ayudarle semejante aclaración para evitar llegar tarde.

La mujer termina de arreglarse, consulta por última vez el reloj aletargado, y observa al gato jugando con los instantes intemporales. Cuando cierra la puerta, escucha que algo cae sobre su diván, y sabe que todo volverá a comenzar.

Este Sábado 21 de agosto en punto de las 6:00 PM en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c tendremos una tarde de FiloCafé en donde el tema será La temporalidad y la Cotidianidad. Los esperamos.

El Tiempo

Por: Laura Martínez Domínguez

El reloj marca las 10:35 y una marmota es arrojada a la temporalidad de una casa; cayó en el diván anaranjado y se quedó esperando a que su sombra apareciera.

La mujer escuchó que el reloj daba la hora, la araña despertó al oír de nuevo el marcar de un reloj y a las 10:39 flotando en el aire. El gato trata de brincar al diván pero se da cuenta de que una marmota lo esta ocupando.

La mujer no sabe que hacer, pensaba instalarse en el diván a leer lo que debió de ser la muerte de un revolucionario y descubre a una marmota y a un reloj demasiado exacto para su gusto.

Son las 10:41 y el reloj le dice que hay dos modos de ver al tiempo: del modo hebreo fundamentalmente temporal, es decir, el simple pasar por esta vida que no logra ser ni siquiera vida y el modo griego fundamentalmente intemporal, el estar, la vivencia interna del tiempo; la mujer no tiene oportunidad de contestarle al reloj debido a que la marmota juega con el gato, le sacude de los bigotes las migajas de filosofía y Platón entra en la habitación confirmando la idea del tiempo que pasa como manifestación o imagen móvil de una presencia que no pasa.

El reloj ríe a carcajadas por lo que marca las 10:48. Aristóteles se libera de las manitas de la marmota, y dice que el tiempo es el número del movimiento según el antes y el después.

Después dan las 10:52 y Estobeo Crisipo, la mujer pregunta si alguien lo conoce, nadie contesta; a Estobeo no le importa y dice que el tiempo es el intervalo del movimiento respecto al cual se determina siempre la medida de la velocidad mayor o menor. Las 10:58, el teléfono suena, son los Absolutistas que a coro dicen que el tiempo es una realidad completa en si misma. La marmota sigue buscando su sombra.

El reloj susurra las 11:05 mientras la araña grita porque los relacionistas quedaron atrapados en el reloj estimando que el tiempo no es una realidad por si mismo sino una relación, la araña cree que cambiaran de opinión después de un tiempo de vivir con un reloj voluntarioso.

Las 11:07 y el gato se da cuenta que es tiempo de una nueva caja de neoplatónicos, Plotino lo sigue diciéndole que el tiempo no puede ser, o no puede ser solo, un número o medida del movimiento, porque debe de tener una realidad propia con respecto al movimiento.

La mujer mira atentamente al reloj y se da cuenta de que ya son las 11:16 y camino a la cocina tropieza con San Agustín, quien le dice que el tiempo es un fue que ya no es. Es un ahora, que no es, el ahora no se puede detener, pues si tal ocurriera no sería tiempo. Es un será que todavía no es. El tiempo no tiene dimensión, cuando vamos a apresarlo se nos desvanece… la mujer piensa que tiene razón, que el tiempo siempre termina por escaparse por la ventana.

Newton llega cuando el reloj marca las 11:32 y tiende a fundar cualquier idea del tiempo en un concepto absoluto, donde se supone que el tiempo es independiente de las cosas, es decir, mientras las cosas cambian, el tiempo no cambia. 11:33 el televisor anuncia cajas da newtonianos en cubitos, el gato corre relamiéndose los bigotes, mientras Leibniz se le atora en una pata con la idea de que el tiempo es un orden se sucesiones.

Kant entra a las 11:36 y afirma que el tiempo es una forma de intuición a priori, trascendentalmente ideal y empíricamente real, el reloj lo golpea con la realidad de las 11:37, la araña le dice que quizá solo sea una idea. 11:38 y el gato delibera si será conveniente cambiar su dieta a Filosofías Románticas, su insistencia en lo temporal e histórico parece tentador.

A las 11:51 Bergson, quien después de la última experiencia con el gato decidió invitar a alguien más, ha llegado con Dilthey insistiendo en la noción de duración como duración real como pura cualidad, como objeto de intuición. El gato lo ve cuando dan las 11:54, le sigue pareciendo igual de divertido, Bergson corre, pero se encuentra con la marmota.

Husserl toca al timbre, la mujer se pregunta quien podrá ser, el reloj anuncia las 11:57, le da el pase y el le explica con globos la distinción entre el tiempo fenomenológico descrito como la forma unitaria de las vivencias en un flujo de lo vivido y el tiempo objetivo o cósmico, el teléfono suena de nuevo, es le personaje salido de sus sueños para avisarle de la cita que tiene con él a las 6:00pm; el reloj grita que son las 12:05, la mujer lo hace callar.

A esa misma hora Simmel intentó buscar el horizonte del ser en el tiempo, nunca lo consiguió, sospecha que Heidegger lo escondió… pero a pesar de que son las 12:07 Heidegger se queda callado.

A las 12:08 Anton Neuhäusler atusa a la marmota con una vara y le explica a la mujer desde su diminuta altura que toda cuestión acerca del tiempo debe seguir la vía siguiente: ante todo una fenomenología del tiempo, luego un estudio de la relación entre tiempo inmanente y tiempo trascendente, finalmente un análisis del ser del tiempo.

12:20 Lachelas se invita a tomar una taza de te y propone una identidad de la relación temporal y de la relación de causalidad temporal. 12:21 Carnap se une pidiendo solo media taza definiendo al tiempo en función de la acción causal 12:22 Reichenbach sentándose junto a ellos desarrolla una axiomática del espacio-tiempo, según la cual tiempo y espacio son particularidades de estructura de la acción causal.

12:24 Bochensri, Benson Mates, Jakkoltintika, Nicolas Rescher, Alasdair Urquhart irrumpen abruptamente, la mujer les pide que desalojen su casa, se van sin decir palabra.

12:26 La marmota desaparece, encontró su sombra.

12:27 El gato brinca al diván y piensa que extrañará a la marmota, quizá pasado un tiempo regrese, no puede saberlo.
12:28 La mujer se pregunta si algún día habrá un tiempo de tranquilidad en esta casa, y podrá simplemente acomodarse en el diván anaranjado a mirar el techo, que por cierto no le caería nada mal una mano de pintura.

12:29 El reloj anuncia la hora, Aristóteles habla algo sobre ética.

12:30 Todo vuelve a comenzar.

En punto de las 6:00pm del día 14 de Agosto empieza el FiloCafé, los esperamos en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c para hablar del tiempo.