Vocación

Crónica de Filocafé
11 de diciembre del 2010
Vocación implica encontrar nuestro rol social en el mundo; producto del conocerse así mismo con conciencian de las influencias internas del ser y externas del entorno.
La vocación puede verse como una elección personal, o bien, como la resignación ante el destino; este es el controvertido punto que se abordó en el filocafé, a continuación lo expuesto.

Aspecto interno
El encontrar la vocación deriva de un proceso de introspección y conocimiento del “yo”, se percibe inicialmente a través de las aptitudes, talentos, inclinaciones y un gusto “natural” ante ciertos aspectos que. Se cuestiona el término “natural” al considerar que los talentos no son intrínsecos a la personalidad, sino que derivan de un cierto golpeteó de circunstancias y el entorno a la que se encuentra expuesto el ser humano desde sus etapas iniciales de formación.

El descubrimiento de la vocación incluye un arduo proceso de auto-análisis con plena conciencia de quien se es y que influencias externas se tienen, aunque generalmente somos mas concientes de las potencialidades internas que de factores y demandas externas que parecen denotar cierta vocación.

Aspecto externo
La vocación es también un llamado determinado por alguna entidad externa para el cual se tiene ya una inclinación predispuesta como puede ser Dios o determinado factor social. Existe una vocación por excelencia para todos los hombres, el llamado a la santidad, que parte de una idea religiosa, en un plano laico representada en el llamado a la sabiduría; es decir, la vida bien vivida, en felicidad. Parte de ese proceso de felicidad es la autenticidad, que puede presentarse a través del conocimiento del ser, su desarrollo, la asimilación del entorno y el equilibrio en la virtud.

Cierre

La vocación es entonces, un puente entre lo que quiero ser y lo que debo ser. La vocación no es una forma de ganarse la vida, sino una búsqueda de vivir, afrontar la vida en el servicio a la humanidad; es necesidad y continuidad. En ocasiones se confunde el bien ser con el bien tener. La vocación es en sí, vocación de servicio, con vista en su dualidad interna y externa, la vocación es la acción de servir con pasión y profesionalismo; profesional es alguien que profesa en su cotidianidad actuando con autenticidad.


Por: Laura MArtínez Domínguez

El gato atosiga a un filósofo, con la misma pasión con la que la araña busca la salida. La mujer se descubre pensando en pasiones, en placeres, en vicios.

El reloj marca un minuto desentendido de la realidad y Aristóteles irrumpe en la habitación del diván afirmando que la pasión es una afección, esto es, el estado en que algo está afectado por una acción… la mujer regresa a la palabra pasión y se pregunta cuantos momentos de pasión se ha permitido en la vida… Descartes le dice que existen seis pasiones fundamentales o primitivas: la admiración, el amor, el odio, el deseo o apetito, la alegría y la tristeza, la mujer observa como Descartes toma asiento y pide amablemente una taza de té; Spinoza llega y también pide una ya que él resume las pasiones en tres: el deseo, la alegría y la tristeza.

La araña ha seguido la conversación con ahínco y se dice que ella es una eterna apasionada dada que transita del deseo de salir de un reloj a la tristeza de no lograr hacerlo.

El gato aparece y sin más salta al diván, afirmando que el cuarteto de ardillas sordas han acampado con pasión y locura en el jardín, que además dos palomas han decidido anidar su pasión en el árbol de naranjo sembrado desde tiempos ancestrales… la mujer se pregunta si no será hambre lo que causa las alucinaciones del gato y se detiene un momento para preguntarse porque si alguien le habla de pasión lo relaciona con placer.

No tiene tiempo de pensarlo, Hume llega diciendo apasionadamente que es una falacia contraponer la pasión y la razón y suponer que la misión de la última es controlar a la primera… la araña y el reloj lo miran con extrañeza pensando que Hume se ha equivocado de argumento porque realmente en esta habitación nadie ha hablado de tal contraposición.

El gato abandona el diván porque ha oído que una porción de neoplatónicos en cubitos está siendo servida en su tazón, y mientras tanto suena la hora incierta de la tarde que amenaza con convertirse en noche.

Hegel llega, y se sienta con Descartes y Spinoza y les dice que la pasión se subordina a la razón, la cual usa las pasiones para la realización de los fines esenciales del espíritu; por tanto la pasión es el lado subjetivo y por lo tanto, formal de la energía de la voluntad y de la actividad… Hume se une a la hora del té reclamándole a Hegel haber aparecido demasiado tarde.

La mujer tiene salir corriendo, el personaje salido de sus sueños la acompañará a su próxima cita, burlándose porque al parecer el subconsciente tiene un repetido acto fallido de confundir placer con pasión… todos se quedan en casa.

Este Sábado 18 de Diciembre el tema para darle rienda suelta al filosofar es la Pasión por lo que los esperamos en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c.

No falten.

La Vocación.

Por Laura Martínez Domínguez

La mujer esta recostada en el diván anaranjado, piensa en los personajes mitológicos, en aquellos que por los que se narran historias interminables, batallas increíbles, piensa en aquellas princesas, damiselas que se quedaban en los grandes castillos a esperarlos…

Mientras la mujer divaga en el diván, el gato, que alguna vez pensó tener vocación de líder, se regocija al haber encontrado al cuarteto de ardillas incapaces de escuchar una sola palabra, su placer es efímero, las ardillas corren de nuevo. Pero sin quererlo el reloj marca un minuto menos incierto que el anterior y la araña se pregunta por la mujer…

En el diván, la mujer descubre que una palabra se le ha enredado en el cabello, la vocación se materializa cual imagen en tercera dimensión y la mujer se pregunta por la suya, por aquella vocación que supuestamente descubrió cuando tenía 5 años, la de la justicia a toda costa; sin embargo, debe dejar su pensamiento en pausa, tomar al gato y descubrir que arrastra a Heidegger quien haciendo uso del sentido etimológico, se trata de un llamado, en el curso del cual la existencia se dirige la palabra a si misma… la araña ríe a carajadas, se pregunta qué pasaría si la existencia de pronto dejara de dirigirse la palabra a sí misma, pensando quizá en una rabieta existencial.

La mujer también se preguntó lo mismo, sin embargo, y como es costumbre Ortega y Gasset irrumpe en su diván sin siquiera tocar a la puerta y le presenta a la vida humana como vivir con sus circunstancias, las cuales pueden impedir o pueden contribuir a que la vida se realice a sí misma, es decir, sea fiel al yo insobornable. Esto es justamente la vocación, la cual es estrictamente individual e intransferible… Ortega y Gasset afirma que tiene prisa, la circunstancia de su yo lo soborna para que siga su camino.

El gato juega con Heidegger, no había descubierto cuan divertido es… la mujer busca al libro rosado y este le responde que la vocación es el llamado o el destino equivalente al designio o programa vital, el curso del cual la vida llega a ser lo que auténticamente es… la mujer regresa a su pensamiento inicial a la vocación par ser héroe, o para ser aquella que se queda en casa tejiendo un sudario resistiendo a las propuestas de los pretendientes… la mujer piensa en el personaje que alguna vez salió de sus sueños y lamenta no haber tenido vocación para tejer ese sudario.

El reloj marca un minuto más por rutina que por vocación, el gato duerme en el diván esperando encontrar de nuevo al cuarteto de ardillas o a la marmota, mientras la mujer vuelve al diván y retoma las instrucciones para un descenso al infierno.

Este Sábado la tarde de FiloCafé será el pretexto para dialogar acerca de la Vocación, así que no falten, los esperamos en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café, ubicado en División del Norte # 504-c.

Esperamos su Asistencia.

Mitos, la profecía maya

Crónica de Filocafé
27 de noviembre del 2010
Cuando los seres humanos despierten sus cuerpos de luz y trasciendan sus sombras, así, es posible recibir la luz del conocimiento y llegar a ser seres luminosos.

El hablar de temas profundos impregnados de riqueza cultural como lo son las profecías mayas, requiere de cierta disposición y apertura del espíritu para su mejor comprensión y análisis; pero también lleva a hacerse una pregunta previa, si son mitos, ¿qué es un mito?
Mito. La palabra mito tiene cierto sesgo peyorativo pues se infiere directamente como ficción, por ende, carente de verdad., al enfocarse la filosofía en la búsqueda de la verdad se descartan las explicaciones míticas.
Al explorar el término, se pude definir como: aquella explicación de la realidad a través de narrativas que faciliten su comprensión. Edmund Husserl considera los mitos como uno de los cuatro pilares de su teoría para entender la realidad Lebenswelt o el mundo de la vida (Rito, Símbolo y Signo), en ella los mitos se entienden como metacuentos creados a partir de las nociones de realidad a fin de explicar el efecto de causalidad de sus hechos.
Profecía Maya. Esta profecía marca los procesos de maduración de la sociedad maya que tiende a la iluminación y equilibrio espiritual de sus miembros. Considerando otras filosofías de vida espiritual que aparece en diversos libros, como el hinduismo que expresa SAMAJTA LOKA SUKINO BABANTU, Que todos los seres de todos lo mundos tengan paz y felicidad, y los principios bíblicos de paz y amor; se descubre que la suma de las ideologías y religiones llevan a la búsqueda de la paz, armonía y sabiduría social, sin embargo en este proceso de búsqueda intervienen tendencias culturales.
Sin embargo no se puede asegurar que este periodo de espiritualidad será alcanzado por todos los habitantes del planeta en una fecha determinada, es una posibilidad para aquellos que buscan y logran generar sinergía entre el conocimiento y su espiritualidad, por ella se entiende una extensión transpersonal de expansión de la conciencia mas allá del ego personal y el espacio temporal.
La pregunta básica que surge al pensar en la profecía maya versa sobre la capacidad de la cultura y la sociedad mexicana actual para llegar a esta fase de iluminación.

El Destino

Por: Laura Martínez Domínguez.

Mientras le rascaban el estómago, el gato decidió que en definitiva estaba destinado a ello. La mujer mientras tanto, escucha el término latino fatum y un ser alado aparece en su ventana, el mismo que hace algún tiempo irrumpía en sus sueños con frenesí, pero que ahora por una causa desconocida ha desaparecido dejando solo un halo de recuerdo.

A la araña el destino no le interesa, la razón es su falta de resignación a vivir atrapada en un reloj, el cual, sabe que su destino es marcar horas, minutos, segundos, aunque en ocasiones marca siglos, escapando así del terrible deber que se convierte en rutina; los estoicos aparecen y le dicen que la libertad es el modo como cada uno actúa respecto al destino, el reloj se suspende, una melodía se oye a lo lejos y la mujer recuerda los repentinos encuentros con el pasado.

Spengler entra por la puerta de la cocina discutiendo con Sheler, el primero afirma que el destino es un símbolo que se refiere al universo-historia cuya comprensión es intuitiva, en tanto el segundo le dice gravemente mientras abre la puerta del refrigerador, que lo peculiar del destino lo constituye que al contemplar el panorama de una vida entera o de una larga serie de acontecimientos, sentimos la vida como absolutamente contingente en cada caso particular, pero cuya conexión, por muy imperceptible que haya sido el acontecimiento de cada uno de sus miembros, refleja precisamente eso que creemos que constituye el núcleo de la persona en cuestión.

La mujer los encuentra sentados en la mesa de la cocina, discutiendo y degustando de las sobras del estofado de la semana anterior; y hay algo en sus palabras que la hacen detenerse y pensar por un segundo, que quizá el destino si tiene algo que ver en nuestras vidas, que quizá existen conexiones meramente cósmicas que nos hacen relacionarnos con personas, cosas, sucesos, horas y días cruciales para que la vida pueda seguir existiendo.

Entra el gato a la cocina y espera que le sirvan un poco de determinismo en su tazón, lo cierto es que las reservas de felicidad aristotélica están por desaparecer y es mejor estar preparados para tiempos peores. El reloj marca un minuto destinado a morir para que el siguiente pueda existir, la araña se ha atrincherado en el número 8, el del infinito, y no piensa salir de él hasta que dejen de hablar del destino, de la fatalidad y del hecho de que al parecer ella estaba destinada a vivir en ese reloj, porque su contingente vida la conectó con el camino equivocado y entró en un reloj y ahora no hay manera de salir de él.
La mujer debe marcharse, su destino tuvo un giro inesperado y ahora que padece de la ausencia de Odiseo, debe jugar con el azar, hasta que por accidente vuelva todo a la normalidad.

Este Sábado 4 de Diciembre el FiloCafé está de aniversario, por lo que destinadamente están todos invitados a festejar y filosofar en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c.

Los Esperamos.