LA ESPIRITUALIDAD

Por Zully Zambrano

El Monje y el Rayo

En el horizonte se revelan cosas; no es que sea más clara la luz a esa hora, pero el último rayo no se queda contento, sabe que al extinguirse, sólo le quedará fundirse con sus palabras.

Y en el horizonte, el monje que medita, asume, acepta su vida espiritual, volviéndose ermitaño, conviviendo con el cosmos, con lo animado.

Cuando la hora del horizonte toca la plaza del templo principal; un monje se encuentra meditando, impregnándose del cosmos, sintiendo la natura. Él no se percata qué ese último hilo dorado, con imagen de fémina, ha estado mirándolo toda la mañana, mientras alimentaba a las aves, mientas dormía, mientras caminaba. Más, antes de partir, el rayo decide robarle un beso al monje, este se desconcierta, abre sus ojos y mira despedirse al último rayo de luz, se enamora al instante, rompe su postura y corre para alcanzarlo. El rayo comprendiendo qué su amado corre para alcanzarla, y se resiste a la extinción, pero el astro rey siente celos de su hebra dorada y la toma entre si, hundiéndola en la noche.

El monje embriagado de nostalgia, abandona el templo en busca del rayo dorado. De ermitaño a peregrino; deambula por el mundo, anhelando el horizonte, esperando el fin la mañana.

Pero el astro magnánimo, viendo la devoción del monje, impregna los días con sus celos, secando los sembradíos, volviendo áridas las huellas del peregrino. Se encargó de volver inhabitable cada lugar que el enamorado de las hebras pisaba, en busca de su rayo dorado.

Tan deshumanizada vida entre mortales vivió el monje, que decidió volver al templo, resignado y triste. El monje que había sido su maestro, lo recibió con las vestiduras rasgas por los vicios y pruebas del mundo. Confortado por el recibimiento, tardo 10 años en retomar su vida espiritual.

Un día, cuando la hora del horizonte tocó la plaza del templo principal; el monje que meditaba, sintió nuevamente el rayo, al abrir los ojos pudo divisarlo frente a él, sentada en la misma posición de su amado. Ambos se abrazaron y se fundieron en un beso, evaporándose en el aire, juntos, recorrieron el templo y el horizonte infinito, unidos en el cosmos.

El tema de la espiritualidad, representa mucho más que esto, si deseas explorar te esperamos en el Café Filosófico, este sábado 29 de enero, a las 18:00 horas, en el Cairo, Av. División del Norte 540 –C

Sexualidad

Sesión de Filocafé
22 de enero del 2011
Relatora: Edeni Rodríguez
“La relación del hombre con la mujer es la relación mas natural del hombre con el hombre” Karl Marx
La sexualidad es un hecho intrínseco al ser humano, connota su cotidianidad, su forma de vivir y relacionarse; favorece el encuentro con los otros, exista o no un contacto físico. El sábado 22 de enero, disfrutando un café filosófico se comentó esta forma de relación humana.

El sexo es una característica del ser humano su sexualidad es producto de diversos factores, experiencias y decisiones; incluso concepciones de la vida y la realidad. Por tanto puede decirse que los individuos somos seres sexuales, prescindiendo de prefijos como homo, hetero, bi, etc., estas etiquetas reflejan la sexualidad como un fenómeno externo al ser mismo y facilitan la discriminación, faltando a una premisa fundamental: el respeto a la persona.

Surge entonces la pregunta sobre la virtud, como podemos encontrarla en la sexualidad. El ejercicio de una sexualidad sana se centra como en el conocimiento y respeto, del propio ser y del otro; al fortalecer esta experiencia integrándola a un todo cargado de espiritualidad, la persona se dignifica, fortalece y crece en su camino por encontrarse a si mismo y su relación con e mundo.

El exceso de la sexualidad no radica en si misma, sino en las intensiones de mala fe o vicios con que se ejerce, cuando se integran excesos marcados por voluntad de poder, dominación o compulsión que llevan a concebir al otro como parte, razón o producto de estos instintos y anulando su ser completo e independiente. El ejercicio sexual produce placer, por tanto satisface instintos lo que puede derivar en una adicción si no se autorregulan y entienden dichos instintos.

La sexualidad va mas allá del contacto físico con fines de placer o reproducción, marca una forma de relación con las personas con que se convive en la cotidianidad. Pudiera pensarse que existen estructuras de sexualidad mas congruentes de forma natural, cultural o social al ser humano. Karl Marx en sus manuscritos económicos filosóficos de 1844 escribía “La relación del hombre con la mujer es la relación mas natural del hombre con el hombre” Del carácter de esta relación se deduce la medida en que el hombre se ha convertido en un ser genérico, en un hombre y se ha comprendido como tal”.

¿Por qué existe el sexo?

Partiendo de una idea Heideggeriana de preguntarse acerca del porque de la existencia, cabe esta pregunta, particularmente la sexualidad que es un tópico concebido en un sin número de formas a lo largo de la historia, como los rituales religiosos de ciertos grupos, las ramas gnósticas que lo consideran un ciclo de energía o bien, la idea Freudiana de la lívido como un motor vital del ser humano.

El hombre es un ser simbólico que forja sus concepciones del mundo a través de mitos y representaciones, hablar de sexualidad es hablar de un conjunto de símbolos, con perspectivas de género que el ser humano tiene para entender, regular y ejercer sus impulsos sexuales; el sexo refleja los signos de esta sexualidad. Cuando la dinámica sexual se realiza sin intensiones connotativas, simbólicas y trascendentes para el individuo, ya no se está hablando de sexo sino, básicamente de productos sujetos a intercambios.

Todo lo anterior está lejos de responder por que existe el sexo, pero es la pregunta que se queda abierta.

Sexualidad

Por: Laura Martínez Domínguez

La mujer piensa que su cuerpo debería de tener salida de emergencia, es totalmente injusto tener que permanecer dentro de aquel que no reconoce. Es interrumpida por el gato, el cual salta al diván con Martha Lamas enredada en una oreja y las patitas mas húmedas que de costumbre.

La mujer se pregunta el porqué de la aparición de Martha Lamas, y esta habla algo sobre sexualidad, sobre cuerpos culturizados, la mujer la calla un segundo; el libro rosado ha aparecido pero la palabra guarda silencio dentro de él. Busca el libro de pastas duramente azules y este simplemente le contesta que hay cosas que carecen de completa relevancia jurídica.

El gato juega con Martha Lamas, en tanto que el reloj trata de no contradecir a la exactitud marcando un segundo pronunciadamente puntual y la araña observa como la nueva palabra aparecida en el diván desconcierta a la mujer hasta límites inimaginables.

La mujer mientras tanto retoma a Martha Lamas liberándola del juego impío del gato y esta le dice que el cuerpo simbólico es social, cultural e históricamente específico, comparte un lenguaje y asume los habitus y los discursos comunes: medico, educativo, jurídico. El gato pide su ración de filosofía y la mujer le advierte que en esta ocasión tendrá que esperar… vuelve al cuerpo al que se define por el dedo que te recorre… Martha Lamas ajena a sus divagaciones, continua y dice que el cuerpo imaginario de un sujeto se construye tomando la diferencia anatómica como punto de partida.

De pronto y teniendo un momento disparatadamente absurdo y abstracto aparece y llega el psicoanálisis explorando la forma como cada sujeto elabora en su inconsciente la diferencia sexual y como a partir de esa operación se posiciona su deseo sexual y su asunción de la feminidad y masculinidad. La mujer le ofrece al gato un poco de teoría psicoanalítica quien ofrece el recuento más complejo y detallado de la constitución de la subjetividad y la sexualidad, así como del proceso mediante el cual el sujeto resiste o se somete al código cultural. El gato mira su tazón con un mohín y empieza a sentir como la miseria se apodera de él.

El momento abstractamente absurdo continua, dado que el psicoanálisis piensa al sujeto como ser sexuado y hablante, que se constituye a partir de cómo imagina la diferencia sexual, y sus consecuencias se expresan también en la forma en que se aceptan o rechazan los atributos y prescripciones del genero.

El reloj termina con los momentos abstractos marcando una hora más, en la cual aparece Freud diciendo que el ser humano es básicamente un ser sexual, y que su libido tiene una calidad indiferenciada.

La mujer despide a Martha Lamas, el gato deja intacto su tazón y el reloj marca aquella hora que se suspende en un minuto más.

Este sábado 22 de enero tienen una cita de tarde de FiloCafé, en punto de las 6:00 pm en el cairo café, ubicado en División del Norte # 504-c.

Responsabilidad en la Juventud

Crónica de Filocafé
Sesión 15 de enero 2011
Edeni Rodríguez Rodríguez
Es la responsabilidad un ejercicio de amor a la libertad y la humanidad

La responsabilidad es un valor que representa un gran reto en la personalidad del individuo, sobre el cual se enfocan un sin número de mitos y oportunidades, particularmente hablando de nuevas generaciones, o bien de la juventud. Resulta oportuno ponerlo a la mesa con el sabor de filocafé.

Responsabilidad

La responsabilidad es una capacidad del hombre de autoregularse, por tanto la libertad puede ejercerse en la medida en que se es responsable de la propia existencia y acciones; el acto consiente de análisis, reflexión y crítica del entorno. Sin embargo se podemos integrar dentro de la responsabilidad dos tipos de acciones, las de legalización y de eticidad; la legalización incluye aquellas acciones de carácter responsable que se realizan con perspectiva a cumplir con un marco legal o morales, cuyo incumplimiento puede derivar en una sanción o acción coercitiva. Por otra parte las acciones por eticidad refieren a aquellos actos responsables que se realizan con vista al autoconpecto de lo que es correcto producto de un compromiso personal fundamentado.

Responsabilidad social de los jóvenes
Al hablar de responsabilidad social en la juventud se presenta un fenómeno critico, el ejercicio de esta responsabilidad depende en gran medida de encontrar el espacio adecuado para ejercer esta responsabilidad. Los jóvenes conciben como parte fundamental de su existencia los idealismos, lo que los lleva a integrarse a grupos o corrientes activistas, un 90% de los jóvenes mayores de 15 años en México pertenece activamente a algún grupo social mientras que el 70% pertenece a dos o mas.

Esta responsabilidad resulta ser un motor de cambio y para la sociedad ya que se encuentra cargada de energía, entrega y compromiso voluntario; los jóvenes tienen una gran capacidad de automotivarse al cumplimiento de las responsabilidad cuando estas son producto de la eticidad y no únicamente de roles asignados.

Sin embargo puede observarse un rompimiento de ideales en el desarrollo histórico del país, la juventud representaba un contrapeso activo en función de los ideales que asumía, lo que derivó en nuevos esquemas y rompimientos en la sociedad. Lo grave de la represión coercitiva fuera de toda legalidad son las consecuencias no planteadas por parte de los “adultos” es la nulidad de esta capacidad de compromiso, si se piensa en el asesinato del 68 a la par la vidas que se perdieron se dio un fuerte golpe al dinamismo, la libertad y la responsabilidad social de los movimientos juveniles.

El hablar de responsabilidad en la juventud incluye inherentemente el concepto de jovialidad, este concepto encierra la gran energía de acción que característica de esta etapa, pero también obstruye la visión de certezas inamovibles, como la muerte. Cuando esta jovialidad pierde objetividad y se convierte en temeridad la responsabilidad de autoanálisis se pierde presentándose la dicotomía entre juventud y experiencia; la experiencia puede aportar a la jovialidad la capacidad de concebir en la existencia puntos de inevitable culmen, como lo es el la muerte para potenciar y encausar el ejercicio de la libertad en responsabilidad.

Pertenencia y posesión

Relatoría de Filocafé
Sesión 8 de enero 2011
Relatora: Edeni Rodríguez Rodríguez

Aunque en la cotidianidad suelen usarse como sinónimos pertenencia y posesión encierran perspectivas con diferente enfoque que bien vale la pena prestar atención en una charla de Filocafé.

Pertenencia
La pertenencia presenta una dualidad con vistas en el individuo; la pertenencia como lo que me es propio, es decir, aquello que cuya titularidad es mía en todo su contexto. El otro aspecto es aquello en lo que yo me incluyo y genera un sentido de pertenencia un entorno social o cultural, una forma de pensar, etc.

En ambos sentidos, la pertenencia genera una dinámica del individuo a lo que le es propio y de ello al individuo, producto de una afinidad que deriva en la integración y dialéctica la pertenencia respeta la dignidad del otro.

Posesión
La posesión parte de un interés premeditado sobre un ente determinado es decir posesión con intensión de tiene una característica unidireccional, es decir el objeto de posesión queda supeditado, lo que elimina la posibilidad de interacción entre ambos. La posesión es en esencia sensitiva, surge del deseo e integra diversas pasiones del hombre, estas llevan a la pérdida de la libertad; el deseo de posesión obstaculiza la pérdida de visión objetiva lo de favorece el siguiente camino de esclavismo de las pasiones:

Deseo – posesión – pasiones – enajenación – vicios – esclavitud

Que solo puede romperse a través del conocimiento del propio ser y el desapego al objeto de posesión

La dialéctica entre la pertenencia y la posesión
Ambas concepciones, de pertenencia y de posesión connotan diferentes formar de relación, sin embargo presentan en convinación una importante forma de comprender el contacto con el entorno. La pertenencia marca lo que he es propio o está en mi poder, (cuando se compra algún objeto, este pertenece) la posesión por su parte remite a una acción inmediata.

La vida, por ejemplo, es algo de lo que cada individuo tiene posesión y capacidad de acción, sin embargo no es pertenencia de ninguno. Esto podría generar cierta sensación de falta de responsabilidad sobre el ejercicio cotidiano de esta vida, sin embargo, las acciones faltas de sentido y responsabilidad que en posesión de esa vida se generen repercuten directamente al individuo. Es en este sentido donde debe encontrarse el justo medio de responsabilidad entre posesión y pertenencia.

Responsabilidad

Por: Laura Martínez Domínguez.

La mujer al llegar a casa luego de un largo día, descubre al gato encaramado en el diván cual objeto de ornato, la mujer sabe que comparte responsabilidades con el personaje de las partículas elementales porque fue él quien introdujo la elegancia de un erizo en su diván. Y al parecer ahora el gato se siente objeto de ornato.

La araña escucha a la mujer y piensa en quien sería el responsable de que ella se quedase atrapada en el reloj. La mujer se percata de algo, la tercera dimensión de una palabra que decidió cambiar, se ha apoderado de su casa y por consiguiente de su diván; debe de admitir que a su diván, llegan, cual correspondencia, ideas disparatadas, pero la de esta ocasión si sobre pasó un tanto cuanto el límite…

Por ello la responsabilidad tomó el primer plano, sin embargo, el libro rosado aun no aparece, y buscar responsables es inútil; quizá el libro rosado se ha ido por cuenta propia o las circunstancias adláteres le obligan a permanecer oculto al menos por un tiempo.

Sin embargo, el libro aquel de las pastas duramente azules, ha decidido tomar voz propia y afirmar que el vocablo responsabilidad proviene de respondere que significa inter alia, prometer, merecer, pagar. Se dice que en un sentido más restringido responsum significa el obligado a responder de algo o de alguien.

En ese momento aparece Gayo desde las institutas, trayendo consigo una caja y dentro de la misma una balanza que está dispuesto a golpear cuando sea necesario; nadie entiende su idea y Gayo continua diciendo que Respondere se encuentra estrechamente relacionada con spondere la expresión solemne en la forma de la stipulatio, por la cual alguien asumía una obligación. Gayo no tiene intenciones de retirarse, por lo que cuando un minuto exacto es tocado por el reloj se encuentra A. Berger y mientras este nos dice que sponsio es la forma más antigua de obligación.

El gato sigue en su postura de ornato, mientras H. L. A. Hart para explicar la responsabilidad trae a un capitán con todo y el barco, dado que el capitán aun vive y es moralmente responsable por la muerte de muchas mujeres y niños… la mujer duda en si debe sacar primero al barco y después al capitán o al revés, lo último que pretende es ser responsable de cualquier confusión ocasionada.

Kelsen llega y afirma que un individuo es responsable cuando, de acuerdo con el orden jurídico, es susceptible de ser sancionado, la mujer se pregunta cuál será la sanción por sacar un barco con todo y capitán de su casa.

La araña decidió no fincar responsabilidad sobre nadie, además oye que Kelsen continua con la idea de que la responsabilidad presupone un deber, del cual debe responder un individuo, sin embargo, no debe de confundirse con él. El siguiente minuto marcado por el reloj que hace alarde de exactitud desde hace semanas, arrastra a la araña hasta en numero 5. Por lo que la araña cree en las palabras de que el deber o la obligación es la conducta que, de acuerdo con el orden jurídico, se debe de hacer u omitir, es el sujeto obligado… la araña piensa que alguien debería responsabilizar al reloj.

La mujer sencillamente desaloja al barco y su capitán, seguidos por H. L. A. Hart, y llama al gato para que coma algo de la Dogmatica Jurídica que enuncia que existen dos grandes formas de aplicar la responsabilidad: la llamada responsabilidad por culpa y la conocida como responsabilidad objetiva o absoluta.

El gato abandona su postura de ornato, salta del diván y corre a la cocina. El misterio de poder explicarlo todo, atrae a la mujer por lo que regresa al diván, con la certeza de que pronto alguien llegará para arrancarle la vida con un suspiro.

Este sábado 15 de enero es toda una irresponsabilidad de juventud no presentarse a pasar una tarde agradable de FiloCafé, por lo que los invitamos para que asistan a el Cairo Café ubicado en División del Norte #504-c en punto de las 6:00 pm.

Sentido de posesión y pertenencia.

Por: Laura Martínez Domínguez

La mujer escucha la misma melodía una y otra vez y hasta la demencia. Está en el diván anaranjado leyendo aquellas partículas elementales que fueron el inicio.

El gato encontró una palabra pegada en la banqueta, la encontró porque no le permitía entrar a la cocina y pedir su dosis diaria de filosofía. Lo cierto es que al encontrarla el gato se llevaría más de una sorpresa.

La mujer observa la palabra que el gato encontró y corre a buscarla en el libro rosado… el libro rosado ha desaparecido… la mujer trata de buscarlo pero en ese momento aparece Foignet y le dice que la posesión es el poder físico que se ejerce en una cosa, con intención de portarse como verdadero propietario de ella.

La araña piensa si podrá hacer eso con el reloj, no estaría nada mal para una araña ser la poseedora de un reloj… el reloj marca el minuto más exacto que ha marcado en semanas y la hace caer hasta el ocho infinito a manera de protesta. La araña lo ignora, algo de sentido de pertenencia a ese reloj la invade súbitamente.

Planiol toma al gato en sus brazos y le dice que es el estado de hecho que consiste en retener una cosa en forma exclusiva, llevando a cabo sobre ella los mismos actos materiales de uso y de goce que si fuera el propietario de la misma… el gato se enfada, nunca un autor lo había tomado en los brazos… la mujer le avisa que no provienen del libro rosado, sino de uno cuyas pastas se tornan duramente azules… al gato no termina de convencerle la idea.

El reloj marca otro minuto exacto, mientras la araña se maravilla del hecho… la mujer pretende volver a las partículas elementales pero encuentra a Baudry-Lacantinerie sentado en su diván invitándola a escuchar que la posesión es un conjunto de actos por los cuales se manifiesta exteriormente el ejercicio de un derecho real… la araña se ríe ante tal concepto y se pregunta si existirán derechos irreales… nadie responde.

Bonnecase se instala junto a ellos y la mujer no puede evitar observar la ironía de no encontrar jamás su biografía y ahora tenerlo aquí, en su diván… Bonnecase no sigue sus divagaciones y simplemente dice que la posesión es el hecho jurídico consistente en un señorío ejercitado sobre una cosa mueble o inmueble que se traduce por actos materiales de uso, de goce o de transformación, llevados a efecto con la intención de comportarse como propietarios de ella o como titular de cualquier otro derecho real… la araña repara de nuevo en la palabra, casi llega a concluir que es fijación de estos tipos un tanto cuadrados.

Las partículas elementales han quedado suspendidas, dado que se les une Saleilles y la mujer los invita a pasar a la mesa de la cocina, a lo cual todos sugieren una taza de café y con gusto Saleilles les dice que es la realización consciente y voluntaria de la apropiación económica de las cosas.
De pronto, y por la puerta de la cocina, entra cargando sus cuatro tomos de derecho civil, Rojina Villegas, diciendo además que la posesión es el poder físico que se ejerce en forma directa y exclusiva sobre una cosa para su aprovechamiento total o parcial, o para su custodia, como consecuencia del goce efectivo de un derecho real o personal, o de una situación contraria a derecho… la araña piensa que ya es el colmo, este tiene el descaro de hacer clasificaciones entre reales y personales, sin embargo, nadie le habla de derechos irreales, esta por suponer que no existen… con todo y la ironía.

El reloj ignora a la araña, marca un minuto más y el gato entra a la cocina esperando que su tazón sea llenado de filosofía, pero la mujer toma una caja que se llama El fundamento del derecho de posesión, cuyos ingredientes son axiomas que para saber exactamente de donde provienen dependerá de la filosofía, la cultura, la idiosincrasia y la etapa de civilización de una sociedad… el gato trata de descubrir si es comestible o no, descubre que sí, pero un sabor ligeramente Ulpiniano le queda en el paladar.

La mujer trata de despedir a todos pero llega Savigny y partiendo de la nomenclatura y la clasificación posesoria de los romanos atribuye a la posesión dos elementos: el corpus y el animus. La mujer lo observa y decide ejercer su derecho posesorio sobre el inmueble y el menaje del mismo, por lo que sin más despide a todos y cada uno de ellos.

El libro rosado sigue sin aparecer. La mujer regresa al diván mientras el gato reconoce que el contenido de la nueva caja es sumamente delicioso. La araña por lo pronto olvidó los derechos reales y el reloj se ha suspendido

Este sábado 08 de enero, en punto de las 6:00 pm, están todos invitados a pasar una agradable tarde de FilCcafé en el Cairo Café, ubicado en División del Norte #504-c.

Los esperamos