Cicuta

Cicuta
Por: Zully Zambrano

Murió. Como toda muerte que es lamentable, sea viejo, sea joven, muerte al fin y al cabo.

Sufrió. Puedo asegurar que nadie desea la llegada de su muerte a menos que se esté esperando, como se espera el retorno del bien amado, o la partida del opresor.

Reunidos, como tantas veces, como antes, alrededor del maestro, se despedían de él, o temían despedirse. El hombre indignado por los lamentos de sus amigos, molesto comentó: ¿acaso han olvidado lo que practicamos?, no he dejado más huella en esta vida que mis palabras, mis actos, y ¿no han aprendido nada?

Otro refuto: y ¿no es acaso digno que un hombre que ha hablado con su vida, luche por sus palabras, por su verdad?

Mirando a su compañero a los ojos, alzo la mano y exclamó: “Dadme la copa”. Con temor y lágrimas en los ojos, alargo la copa temblando, le fue arrebatada.

Y el mundo se concentró en la copa y su mano, lagrimas y miradas no quisieron presenciar el último trago. Hasta las gotas temieron, lloraron amargas para ser besadas, apresuradas y casi violando la tranquilidad de la copa, el trago de cicuta penetró en la lengua que había sido escrita en las hojas de su acompañante, quien cerrando los ojos despidió a su maestro.

El maestro tranquilo se recostó, tosiendo, unas gotas fueron devueltas al exterior, ninguna deseaba perecer en ese cuerpo. Finalmente sonrió, cerró los ojos. Sócrates dejó que su alma transgrediera por todas las épocas.


La vida de Sócrates es contada por Platón, quien nos deja huella de las eneñanzas de su maestro. Para continuar hablando de este personaje te invitamos al Café Filosófico, este sábado 26 de febrero, a las 18:00 horas, en el Cairo, Av. División del Norte 540 –C.

Te esperamos!!

SOCRATES LA PELÍCULA

Hola a todos y a todas,

Como siempre este sábado daremos una sorpresa más. A recomendación de un compañero decidimos convertir por esta ocasión el FiloCafé en un CineCafé Filosófico, donde proyectaremos la película Sócrates, del cineasta italiano Roberto Rossellini.

Esta película filmada en los años setentas es el alejamiento del cineasta de la pantalla grande y su incursión a la pantalla chica. Entre los argumentos de Rossellini para dejar el cine y dedicarse a la televisión podemos destacar el siguiente fragmento de una entrevista hecha a su persona por André Bazin:

“No sé quién dijo una cosa que me chocó mucho. Vivimos en una época de invasiones de bárbaros. Vivimos en una época en la que los hombres tienen conocimientos cada vez más profundos, pero sobre un único tema, y son completamente ignorantes del resto. Y esto me provoca una angustia profunda. Yo vuelvo a retomar el documental porque voy a intentar presentar de nuevo hombres a los hombres. Quiero salir de este estado rígido de especialización para volver a un conocimiento más amplio que pueda permitir hacer síntesis, puesto que esto es, a fin de cuentas, lo que importa.”

Roberto Rossellini

Así que los esperamos, inviten a sus amigos y amigas.

Director: Roberto Rossellini

Guión: Marcella Mariani y Renzo Rossellini, Jean-Dominique de la Rochefoucauld, Roberto Rossellini

Productor: Renzo Rossellini

Género: Drama

Reparto: Jean Sylvère, Anne Caprile, Beppe Mannaiuolo, Ricardo Palacios, Antonio Medina, Julio Morales, Emilio Miguel Hernández, Emilio Hernández Blanco, Manuel Angel Egea, Jesús Fernández, Eduardo Puceiro, José Renovales, Gonzalo Tejel, Antonio Requena, Roberto Cruz, Antonio Requena

Montaje: Alfredo Muschietti

Diseño de Producción: Bernardo Ballester, Giusto Puro Purini

Música: Mario Nascimbene Cinematografía: Jorge H. Martín

Montaje: Andrea Mertens

Idioma: Italiano

Duración: 120 min.

Año: 1971

Países: Italia, España, Francia

Sinopsis: La cinta es una fina representación de los últimos días de Sócrates, incluyendo el juicio y su ejecución. Roberto Rossellini nos muestra al filósofo en sus discusiones en el mercado y en los eventos políticos que le llevaron a su histórico juicio.

El Mito de la creación de Ppepy

El Mito de la creación de Ppepy

Por: Zully Zambrano

“Si tan solo los gatos hablaran” así comienza el pequeño niño, filósofo, a cuestionarse el por qué se les impide a los animalitos expresarse con el habla. Mientras admiraba feliz a su mascota, quién no era un gatito común, este minino de tamaño pequeño, blanco de fondo, con manchas: gris, café y negras alrededor de su cuerpecito. Hipnotizaba a cualquiera con sus ojos grandes, derecha verde e izquierda azul. Y el niño amaba a su mascota, al encontrarse tan solitario, compartía todo momento con su animalito, llegando a considerarlo su único amigo. Pero a este amigo, le hacía falta tan solo una cosa, el responder con el lenguaje, la limitada conciencia del pequeño le impedía comprender que los animales también se expresan, a pesar de no contar con el mismo idioma.

Un día le pidió a su abuelo que le contara una historia sobre gatos, pues sólo él podría apaciguar su inquietud. Y su abuelo, mirando el cielo oscuro dibujo entre las estrellas una historia:

“Cuenta el mito que: en una región tan alejada que los montes la abrazaban, existió una civilización especial, tan avanzada en las artes místicas como alejadas en la tecnología, convivían con la naturaleza, en un cosmos de iguales, donde todo ser viviente debía ser respetado y adorado por su grandeza. Esta mágica región no solo se encontraba habitada por humanos, animales de distintas especies lograban coexistir en armonía, adorando a los dioses (de aspecto bestial) siendo estos quien del cielo les mandaban los sagrados alimentos.
Las uniones en pareja, se consideraban sagradas y la concepción, un milagro, muestra de la existencia divina.
Un día glorioso, una pareja enamorada y feliz, fue bendecida el día de su boda con un regalo divino, los dioses habían enviado para esta pareja su mascota real, un gato sabio, quien acompañaría a esta nueva familia como guardián e interprete de los mensajes celestiales, consejero y fiel amigo, ágil, fuerte, humilde y tenía el don del habla, es decir, el idioma humano, la pareja agradecida prometió fidelidad absoluta a la petición de los dioses.

Cuando finalmente, tras años de intento, la pareja logró concebir a un hijo, su vida se llenó de gozo; inmediatamente el padre de familia corrió a dar gracias a los dioses, pero estos le reciben con una trágica noticia:”el gozo que invade tu alma es efímero, la tristeza te embriagara poseyéndote, tú haz prometido fidelidad”; dicho mensaje lo perturbó y corrió en busca de su amigo el interprete para que le ayudara a dilucidar la voz divina, al terminar de escuchar dicho mensaje el gato sabio, se hundió en la tristeza y comenzó a llorar, el hombre confundido trató de calmar el llanto de su amigo, mas éste reponiéndose a la sorpresa le dice: “los dioses te bendijeron con una buena vida, una esposa con quien formar una familia, por tus buenas obras me enviaron a mi a protegerlos, pero su cría peligra de muerte, tú prometiste fidelidad a los dioses y debes obedecer, quizá te pidan un sacrificio, y ese seré yo, quien deba morir para seguir sirviendo y qué sirvas tú a la divinidad pactada” el padre no lograba sostenerse del asombro, elegir entre su fiel y querido amigo, o su tan anhelado hijo, sangre de su sangre, carne de su carne.

La pareja se encontraba confundida y triste, ¿cómo asesinar para dar vida a otro?, ¿quiénes eran ellos para elegir sobre las vidas?, ¿qué dioses son estos que les delegan tal decisión a unos simples mortales, humanos, imperfectos?
Sin embargo, tuvieron qué tomar una decisión, tomaron al pequeño animal en brazos, y se dirigieron al monte más alto de la región, donde el ojo omnipresente del dios Sol contemplaba el vía crucis, la pareja lloraba inconsolable, por su camino iban dibujando con lagrimas un extenso río que tiempo después correría por ese mismo monte. El en el cielo; la diosa Agua con sus cabellos como nube envolvió el monte en medio de la bruma dejando espacio al sol espectador. El hombre, valiente pero triste colocó al pequeño animal en una piedra plana, que el dios Tierra había colocado especialmente para el sacrificio. El gato se despidió de la mujer, con lágrimas en los ojos le dijo a sus amos: “trataré de darles el regalo más hermoso”, y cerrando los ojos, el hombre dio fin a su amigo. En ese mismo instante la mujer comenzó a sentir dolores de parto, con un gran grito que estremeció al cielo, finalizó con el nacimiento de un ser. No era del tamaño de un niño ordinario, tampoco su aspecto era el de un niño. El padre temeroso se acerco a su hijo para ver por qué no lloraba, y descubrió que su primogénito no era humano, los dioses le habían otorgado un aspecto felino; blanco de fondo, con manchas: gris, café y negras, alrededor de su cuerpo. Ojos grandes, color verde derecho e izquierda azul.

Los pocos aldeanos que habían seguido a la pareja, vieron el crimen cometido, alzándose contra el padre hasta matarlo, igualmente con la mujer recién dada a luz, la indefensa cría vio como se cometía el crimen más grande, el atentar contra la naturaleza.

Los dioses enfurecidos por las atrocidades del pueblo, decidieron extinguir la civilización; su gente, sus tierras, para que no quedara huella, ni evidencia de lo que pudo llegar a ser una civilización perfecta. Mas siendo justos y benévolos, cumpliendo con la promesa hecha a sus fieles, acordaron de dejar al único sobreviviente de aquella región, el fruto de la pareja, el gato, a quién nombraron Ppepy. La criatura atormentada al ser testigo de la muerte de sus padres, de la civilización entera y del caos que se había formado, los dioses decidieron callar su voz, permitiendo que solo se comunicara por medio de un sonido especial, denominado maullido.

Poco a poco el gato fue bajando hasta extender su raza por distintos territorios, con cada paso fue borrando recuerdo alguno, habitó con distintos seres, en distintas regiones, pero siempre fue fiel compañero, guardián e inseparable amigo de cada amo, y todos sus descendientes han seguido sus huellas.”

Finalmente, el abuelo pudo dar al niño una explicación convincente de por qué los gatos no hablan y el valor de tener una mascota. Sobre todo un gato, un gato llamado Ppepy.

A lo largo de la historia, los mitos nos han servido para explicar ciertas situaciones que necesitamos darles una respuesta, si deseas explorar te esperamos en el Café Filosófico, este sábado 12 de febrero, a las 18:00 horas, en el Cairo, Av. División del Norte 540 –C

Espirtualidad

Sesión de Filocafé
29 de enero del 2011
Relatora: Edeni Rodríguez
La espiritualidad es aquel motor que guía el camino del bien


Al exponer un sin número de temas diariamente se aborda espiritualidad humana de una u otra forma, sin embargo se da por sentando la existencia de un entendimiento general sobre ¿Qué es la espiritualidad?. El detenernos a reflexionar sobre esta pregunta fue el motivo del pasado Filocafè.

Espiritualidad humana
La espiritualidad es inegable como la vida misma, cuando el ser toma conciencia de su propia existencia, surgen preguntas que marcan su necesidad de explorar la espiritualidad, los que se ejemplifica de forma simple en que la mayoría de la población mundial tiene una religión.

La idea de la espirtualidad aborda la relación del ser humano con la deidad, la concepción del primero sobre el segundo y el camino a recorrer para conocerlo o alcanzarlo. En su elemento humano, el concepto de espiritualidad se soporta en dos pilares, el alma y el espíritu.

Espíritu y alma
La idea del Alma, como aportación de la cultura griega al mundo occidental, representa la esencia divina de Dios en los seres y permite la comunión trascendente de este y el ser. Lo que coincide con el término Atma en sanscrito, pilar de la cultura Indú que plantea la conciencia divida universal, el llamado intrínseco en el ser que permanece. Sin embargo esta característica no es particular del ser humano, sino que se presenta en todos los seres vivos.

Los griegos incluían en esta idea en Pneuma, (ánima) principio de movimiento en los seres vivos, lo que separa a los animales de las plantas y el Nous la conciencia que lleva al logos (razón) que da sentido y orden al cosmos; del Nous proviene al idea del espíritu como esencia vital del ser humano, moral, ética y capacidad de la virtud equilibrio con el cosmos. En la filosofía oriental la idea del espíritu deriva de la palabra en sanscrito Prana, el aliento de vida, lleva a una idea similar.

El ejercicio de la espiritualidad
El fortalecimiento de la espiritualidad en el ser humano es un ejercicio particular que integra el diálogo del ser con el cosmos (su entorno, cosmovisión y filosofía de vida). Para esto es enriquecedor el mantener apertura dialéctica a filosofías diferentes a la propia. El problema de ciertas corrientes, no se centra propiamente en el planteamiento de estas, sino en su ejecución por parte de los personas; es decir, si se cree, por ejemplo que el cristianismo no funciona, tal vez no es que el cristianismo en sí esté fallando sino yo como cristiano.

Algunos personajes y textos considerados trascendentes para comprender el ejercicio de la espiritualidad son:
Aristóteles
San Agustín
Rabindranat Tagore
Mahatma Gandhi