Alzó la mirada

Por: Zully Zambrano

Alzó la mirada al cielo; un cielo nublado que miraba triste. El hombre observaba con la esperanza de encontrar algo. No había necesitad por preguntarse el oficio del hombre con traje parado a mitad de la calle, a horas en que las labores se suspenden y tanto hombres como mujeres mantienen un encuentro cercano con la gastronomía, donde el tráfico comenzaba a detenerse y muchos otros logrando esquivar al hombre. Pero este hombre olvidó ese encuentro, hace media hora su transporte público no lo había recogido como siempre, olvidó, o sencillamente adormeció su conciencia mecánica de cada día y pensó. Una joven deportista, que transitaba a velocidad de carrera se detuvo a un lado del hombre:
-¿Se encuentra usted bien, señor?, ¿necesita ayuda? – No. Respondió en estado seguro y contemplativo el hombre entrevistado sin apartar la vista de su objetivo: – Pero señor, no es normal estar parado a mitad de la calle mirando el cielo.
– Y ¿qué lo es?, ¿qué es normal, señorita?, acaso ¿hago daño a alguien mirando el cielo?
– Pues no, pero no es normal, usted no está bien, no debe mirar el cielo.
– Pero ¿por qué? – Por que la gente no hace eso, no es normal, nadie mira al cielo.
– ¿Por qué?, ¿Hay algo malo haya arriba que no deba mirar? Explique, ¡por qué no debo mirar el cielo!
– Por que no hay nada haya arriba señor, mire, solo hay nubes y aire, y eso, no hay nada, usted esta poniendo su vida en peligro al mirar el cielo, entienda lo van a matar, quítese de aquí vea su cielo en otra parte, váyase, mire le esta causando daño a esta gente que va a su trabajo, no los deja avanzar con sus coches señor, lo van a matar, por favor.
– Acaso ¿usted teme por mi vida? -Si señor, por favor ya deje de mirar el cielo.
– ¿Usted teme por mi vida y no mira el cielo?, ¿teme por mi salvación y no se preocupa por el cielo?, me dice que he de morir ¿y me aparta del lugar donde quizá encuentre respuestas?, yo busco a Dios señorita, yo quiero saber dónde habita, dónde queda su casa, quiero saber dónde está por qué en este mundo nunca lo he encontrado y nadie sabe decirme para dónde se ha ido, ¿nunca se a preguntado dónde habita Dios?
Ante la respuesta del hombre, la joven continúo su carrera y dejó al hombre mirando el cielo.Los autos siguieron avanzando y esquivando al hombre que seguía mirando el cielo.
Llegó la noche, las luces de neón se difuminaron y las estrellas comenzaron a brillar, entonces el hombre que miraba el cielo exclamó tras largo silencio:
– ¿Ya te estarás por ir a dormir?, ¿he Dios?
La trascendencia y todos los temas relacionados con este, siempre causan controversia e incluso inconformidad, sin embargo, Cairo Café te espera este sábado 2 de Abril, para trascender en la apatía y antípatia, dialogando de todos los temas que te interesan. Te esperamos, asiste al Café Filosófico, todos los sábados a las 18:00 horas en el Cairo, Av. División del Norte 540 –C

¿Por qué preguntarse por la trascendencia?

Crónica de Filocafé 26 de marzo 2011 Edeni Rodríguez

La humanidad siempre ha tenido la necesidad de comprender su entorno y conocerse así misma. Ésta pregunta le ha llevado a plantearse la posibilidad de la trascendencia, es decir, de la existencia de entidades que la sobrepasan y en las capacidades que no alcanza: este es el surgimiento más rudimentario de la idea de Dios.

Al concebir la trascendencia, el hombre afronta su miedo a ser finito, y aparecen en su visión cuestiones que necesariamente le sobrepasan y escapan de su capacidad de comprobación, pero sin las cuales no logra permanecer en el mundo después de la inmediatez de su existencia. Estos factores son el alma, Dios, y la realidad concreta.

La forma de trascender a la realidad concreta se encuentra en las acciones con las que se le impacta, el ejercicio de la política. La forma de concebir a Dios, es una pregunta muy simple que esconde una pregunta infinitamente compleja.

Es simple preguntarnos por la divinidad, ya que esta es una pregunta per sé, que se encuentra siempre abierta y de una u otra forma termina por alcanzarnos. Frente a ella existen numerosas posturas y concepciones, incluso abiertamente opuestas como el dogmatismo y el ateísmo radical; sin embargo en ambos casos se parte de la pregunta por Dios, en el primer caso se le percibe como ese ente incuestionable al que se debe obediencia. En el segundo, ese ente que hay que negar; con todo ello ningún Filósofo en la historia ha escapado a esta pregunta.

Al ser esta pregunta simple de una respuesta tan compleja e improbable de comprobación exacta, el hombre se detiene frente a la incertidumbre. Ante esto la forma más común y, hasta cierto punto, útil para evadir la pregunta por la trascendencia es el esconderla tras la cotidianidad. Ciertamente la vida plantea necesidades primigenias (trabajo, alimento, vestido, moda, estatus, comodidad, etc.), ante las cuales podría pensarse que esta pregunta no es fundamental. No obstante, ¿verdaderamente se puede ignorar la esencia humana?

La necesidad de la ética

Sesión de Filocafé
12 de Marzo del 2011
Crónica: Edeni Rodríguez

¿Por qué invertir esfuerzo y compromiso en hacer algo… que no es necesario?

Plasmo aquí, a la pálida tinta de este sistema binario, lo que brillantes mentes de seres humanos dialogaron en el filocafé sabatino, invitándoles al diálogo electrónico que estos recursos permiten.

Concepto de morada
Una interesante analogía para abordar el concepto de moral, es pensarla como la morada, es decir, el espacio donde habitamos y nos desarrollamos. ¿Pero?… que clase de morada se requiere para favorecer el ejercicio ético, y sobre todo en qué morada habitan los sabios.

Necesidad en la ética.
La ética es el ejercicio de un juicio sobre el entorno de formación moral, entonces, ¿qué mueve a esta persona a efectuarlo de forma crítica?. La razón para efectuar estos juicios éticos es el motor de todas las búsquedas del ser humano, la necesidad de conocer, de saber. La necesidad de conocer aparece, en algunos como una necesidad de vida, inherente a su existir, desean conocer el mundo, la realidad y saber de él, pero hablando de la humanidad en general podemos partir de la siguiente premisa:
El hombre es un ser vivo, — los seres vivos tienen instintos — los instintos ayudan a sobrevivir.
Podemos decir que deseo y necesidad son las razones por las que se busca conocer y saber; la necesidad se presenta en momentos críticos de la vida, el dolor mueve, la incertidumbre mueve, se presenta entonces la necesidad por entender y cuestionar la tradición y la propia persona. Podría ser esta la base de un ejercicio ético firme.

Casualidad

POR CASUALIDAD. . .

Por: Zully Zambrano
Nos conocimos, casi sin planearlo. Buscaba a una mujer, no un cataclismo. Buscaba una dama dócil, sumisa virgen que me besara los labios y no las ideas. Nunca creí encontrarme con una mujer, una fiera de amor, una fiera de ideas.

Menos creí enamorarme de ti; de tus pensamientos, de tu cuerpo, de tus ojos, de ti. Tan fuerte y efímera, que vendría a romper con todo lo que en una mujer buscaba. Que se elegancia reside en su curvatura, cuando monta y grita. Su feminismo esta colgándole de los cabellos que naturalmente caen sin conocer la peineta. Que su mejor prenda son las piernas, desnudas y volátiles, rosando el suelo, besando las sabanas.
Sangre y mármol son los colores donde reposa esta mujer, ha sido mía, pero sentirse atada no es su estado favorito, se dice viuda, para coquetear con toda la libertad de este estado que le sienta bien.
Mujer que amé; adorada como una figura de devoción. Ahora te invoco con mis rezos, ahora que me eres arrebatada, tomando el aroma de tus prendas y santiguándome como estampilla. Ahora, que reposas, ya no en mi cama, ni en mi brazo, ni en tus cabellos. Ya no amas, no vuelas y viajas tan lejos de mí, sólo, hasta que tú mismo amor efímero fiera mía venga y me arranqué de esta vida casual y me lleve a ti.
La casualidad, es un tema que surge sin ser esperado, las mejores o peores historias surgen así por “casualidad”, en el Café Filosófico, hablaremos sobre este tema y no es casualidad que contemos con tu asistencia este sábado 12 de marzo, a las 18:00 horas, en el Cairo, Av. División del Norte 540 –C.
Te esperamos!!

Sócrates

Sesión de Filocafé
26 de febrero del 2011
Relatora: Edeni Rodríguez
Sabio es aquel que sabe vivir, un sabio es moralmente integro aunque carezca de conocimientos técnicos, a sabiduría es el arte de degustar las acciones y el ser.
Tomando como punto de partida la película de Roberto Rossellini: Sócrates, nos dimos a la amena tarea de observar un poco la figura de este filósofo griego, cuyo principal legado es la congruencia.

La película
La hollywoodense trayectoria de Rossellini en la pantalla grande se pausa tiempo después de su matrimonio con Ingrid Berman, en gran parte por el cansancio del gran vacío e inmediatez imperante en el ambiente. Separándose de las producciones monumentales realizadas en Hollywood, vira su carrera hacia los documentales histórico-reflexivos, con la idea central de presentar los grandes hombres, a los hombres. Es así como surgen a partir de 1970 películas como: Descartes, Pascal y Sócrates.

Grecia, en la etapa de cierre de Sócrates
La película se sitúa en la etapa de madures de Sócrates, previo a su condena de muerte. Grecia se encontraba inmersa en la guerra del Peloponeso y la muralla con que mantenía cercado el puerto la ciudad de Atenas, era derribada por los ejércitos espartanos. Eran tiempos de buscar culpables y satisfacciones efímeras para los ciudadanos; algo similar al entorno actual en el Estado de Chihuahua, podría recordarse los juicios políticos iniciados ya que ciertamente, el juicio de Sócrates fue una decisión política a una imagen imperante.

Trascendencia Socrática
Tomando la idea de Rossellini de presentar grandes hombres a los hombres, el argumento de defensa de Sócrates, parte del presentar públicamente a los ciudadanos atenienses al ser humano.
Se duda de la existencia de Sócrates, principalmente por no haber dejado evidencia escrita de su persona o su filosofía, lo que se comenta desde muchos ángulos; aspecto importante, es la evidencia de que para Sócrates la filosofía es un arte de vida, y todo postulado expuesto debe respaldarse con la dinámica cotidiana y el ejercicio de la política diaria, todo saber que se piensa y no se vive, está muerto (idea expresa que retoma Nietzsche)
Con la idea firme de congruencia, otros aspecto observable es la temeraria acción de confiar por completo, la trascendencia de su filosofía de vida a la existencia y el impacto que pudo sembrar en sus alumnos. Al no escribir, les lega a ellos la responsabilidad de perpetuar esta sabiduría a la tinta y en su vida, cuando para la trascendencia se prefiere la pálida tinta, a la brillante mente.

El Dios de los filósofos
Pero… ¿de dónde viene la sabiduría de Sócrates? Que le mueve, le impulsa y guía a la búsqueda de la verdad, puede estar la respuesta en esa partícula de la esencia del ser, esta esencia humana es la ética y por añadidura la moral.
Durante su defensa en el juicio Sócrates expresa la existencia de una voz interior que regula sus acciones y marca el juicio sobre estas, principio de movimiento del cual se parte y al cual se retorna, esta idea se retoma en diferentes postulados filosóficos y se aborda desde muy diversas perspectivas que, sin embargo coinciden en ese Dios de los filósofos como entidad de guía, motor y destino… Ya que solo a través de la filosofía se llega a Dios… Santo Tomas de Aquino.