Sexualidad

Por: Laura Martínez Domínguez

La mujer piensa que su cuerpo debería de tener salida de emergencia, es totalmente injusto tener que permanecer dentro de aquel que no reconoce. Es interrumpida por el gato, el cual salta al diván con Martha Lamas enredada en una oreja y las patitas mas húmedas que de costumbre.

La mujer se pregunta el porqué de la aparición de Martha Lamas, y esta habla algo sobre sexualidad, sobre cuerpos culturizados, la mujer la calla un segundo; el libro rosado ha aparecido pero la palabra guarda silencio dentro de él. Busca el libro de pastas duramente azules y este simplemente le contesta que hay cosas que carecen de completa relevancia jurídica.

El gato juega con Martha Lamas, en tanto que el reloj trata de no contradecir a la exactitud marcando un segundo pronunciadamente puntual y la araña observa como la nueva palabra aparecida en el diván desconcierta a la mujer hasta límites inimaginables.

La mujer mientras tanto retoma a Martha Lamas liberándola del juego impío del gato y esta le dice que el cuerpo simbólico es social, cultural e históricamente específico, comparte un lenguaje y asume los habitus y los discursos comunes: medico, educativo, jurídico. El gato pide su ración de filosofía y la mujer le advierte que en esta ocasión tendrá que esperar… vuelve al cuerpo al que se define por el dedo que te recorre… Martha Lamas ajena a sus divagaciones, continua y dice que el cuerpo imaginario de un sujeto se construye tomando la diferencia anatómica como punto de partida.

De pronto y teniendo un momento disparatadamente absurdo y abstracto aparece y llega el psicoanálisis explorando la forma como cada sujeto elabora en su inconsciente la diferencia sexual y como a partir de esa operación se posiciona su deseo sexual y su asunción de la feminidad y masculinidad. La mujer le ofrece al gato un poco de teoría psicoanalítica quien ofrece el recuento más complejo y detallado de la constitución de la subjetividad y la sexualidad, así como del proceso mediante el cual el sujeto resiste o se somete al código cultural. El gato mira su tazón con un mohín y empieza a sentir como la miseria se apodera de él.

El momento abstractamente absurdo continua, dado que el psicoanálisis piensa al sujeto como ser sexuado y hablante, que se constituye a partir de cómo imagina la diferencia sexual, y sus consecuencias se expresan también en la forma en que se aceptan o rechazan los atributos y prescripciones del genero.

El reloj termina con los momentos abstractos marcando una hora más, en la cual aparece Freud diciendo que el ser humano es básicamente un ser sexual, y que su libido tiene una calidad indiferenciada.

La mujer despide a Martha Lamas, el gato deja intacto su tazón y el reloj marca aquella hora que se suspende en un minuto más.

Este sábado 22 de enero tienen una cita de tarde de FiloCafé, en punto de las 6:00 pm en el cairo café, ubicado en División del Norte # 504-c.

2 thoughts on “Sexualidad

  1. Miguel Angel says:

    Luego de ya incontables turnos Freud, con el caballo en la mano, medita en su movida anterior, al tiempo que piensa que como ser humano ha llegado a este mundo trayendo consigo simplemente instintos, secuencias de comportamiento genéticos que le permiten sobrevivir, y espera que ese instinto de supervivencia le permita no perder esta partida.
    y así sumido en sus cavilaciones sin querer piensa en voz alta:

    "Pero el individuo al tomar conciencia de su yo sensitivo deslinda sus acciones de la mera supervivencia y busca la plena satisfacción, mediante un sistema de autoerotismo."

    Al otro lado Simone lo mira extrañadísima y Freud tiene que añadir: "Al principio de placer le sobreviene el principio de realidad". Frente al tablero, la situación es incómoda Freud se dá cuenta que ha caído el último castillo, le han tocado las piezas negras.

    Y para no ser sujeto de psicoanálisis continúa para explicar la idea:

    "El individuo nace en un medio cultural, en un patrimonio formado históricamente, al que no podrá escapar; el medio es la cultura y la sociedad que le impondrá normas para velar por la seguridad del sujeto y su adaptación a una naturaleza despiadada, entonces éste tendrá que sacrificar algunas satisfacciones plenas a cambio de seguridad."

    En el tablero, la Reina antes en jaque, recorrió más de 100 casillas blanquinegras, se ha enrocado, ha huido, ha prevalecido… Al otro lado del tablero, Simone se da cuenta que la conciencia de Mujer en su totalidad que la Reina representa, es la máxima expresión de sexualidad contenida en este juego de ajedrez.

  2. Es interesante La Conciencia de Mujer que tiene la Reina en el tablero de ajedrez; el hecho de que, a la par de ser la máxima expresión de sexualidad, es también la máxima expresión de capacidad, flexibilidad y pertinencia estratégica. Es de alguna manera La Reina, la pieza clave de la partida, esto se evidencia en el oculto deseo del jugador contrario de convertir sus peones perdidos en ella.

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