El Liderazgo

Por: Laura Martínez Domínguez

El jardín de la casa donde la mujer ha colocado un diván anaranjado, tiene una invasión de gatos, aparecieron mientras el reloj se empeñaba en que la exactitud no tomara por asalto y en completo despoblado, a las nueve, la araña no adivina si es de día o de noche.

La mujer los observa por la ventana preguntándose seriamente si el gato tendrá algo que ver en ello, ya que no es posible que de la noche o la mañana aparezcan gatos en tu jardín maullando como si exigiesen la salida de alguien.

El gato bosteza pesadamente, ha comido demasiado, por lo que decide salir al jardín a dormir la siesta, la mujer lo observa con curiosidad, sabe que irá a mojarse las patitas, la diferencia es que al parecer en esta ocasión no lo hará solo, sino que tendrá mas compañía de la que se puede desear.

Los maullidos han cesado, al parecer los gatos ya no pretenden que alguien salga de la casa, o quizá ya encontraron a ese alguien… la mujer corre a la venta y ve a los gatos alineados y comandados por su propio gato, el de las patitas húmedas, que gusta de tenderse en el diván para que alguien le rasque la panza… ese mismo gato ahora tiene a su cargo a una piara de gatos de todo tipo de tamaños, colores, razas, sexos.

Se podría decir fácilmente que ese gato es un líder… bonita palabra, el diccionario de la Lengua Española lo define como dirección, jefatura o conducción de un partido político, de un grupo social o de otra colectividad… la araña se burla abiertamente no concibe que un grupo de gatos formen un partido político; la mujer piensa lo mismo que la araña y empieza a imaginar nombres absurdos para un partido político formado por gatos… Partido de Gatos Comedores de Filosofía. Sabe que divaga, debe dejar en paz a los gatos y ocuparse de su propia cotidianidad.

Pero la curiosidad la invade y la regresa al diccionario de Ciencias de la Conducta que lo define como las cualidades de personalidad y capacidad que favorecen la guía y el control de otros individuos. El reloj sigue sin tregua ni cuartel amenazando a la exactitud, en tanto la araña murmura por lo bajo, que el reloj es mejor cuando esta suspendido.

Los gatos empiezan a jugar con Rallph M. Stogdill quien en su resumen de teorías e investigación del liderazgo, señala que existen casi tantas definiciones del liderazgo como personas que han tratado de definir el concepto… la mujer entendería perfectamente si los gatos decidieran comérselo, odia a los autores que se van por la tangente, en lugar de encarar el concepto y definirlo.

Como Idalberto Chiavenato que dice que liderazgo es la influencia interpersonal ejercida en una situación, dirigida a través del proceso de comunicación humana a la consecución de uno o de diversos objetivos específicos.

Cierto. Los gatos tienen un líder, pero se han instalado en su jardín, no podrá alimentarlos a todos, tampoco darles asilo, son demasiados y al parecer se ha corrido la voz cada minuto llegan mas… el reloj esta fastidiado de la exactitud por lo que la deja marcar los minutos, los segundos, pero le adelanta las horas y los gatos entran al jardín en horas tan disímbolas que empieza a ser vertiginosamente absurdo.

El gato, mientras tanto, empieza a aburrirse, la idea de tener una cuadrilla de animales siguiéndolo a todos lados, era divertido, pero luego descubrió que todo lo que hacía era imitado y secundado, que cada actitud debía ser correcta, porque si no todos harían lo mismo y el caos se iba a instalar en un pequeño jardín en el que hay que tener cuidado con los gira-lunas plantados en grandes macetas.

La mujer sabía que no duraría, el gato gusta más del diván que de los dramas de un grupo, por gatos que sean; así que los deja, sentaditos en el jardín, esperando a que haga algo tan extraordinario como salir por la pequeña puerta que da a la calle… al cabo de un rato, 35 minutos exactamente, el reloj odia a la exactitud, pero ésta también quedó atrapada, igual que la araña y ahora ambas lo hacen enfadar, y la mujer siente pequeñas patitas alejándose de su jardín, se oyen maullidos a lo lejos, el gato respira tranquilo al saber que han encontrado rápidamente a alguien más para el puesto.

Por lo que salta del diván, y busca su tazón, esperando que Platón o Aristóteles salten de él y se le enreden en los bigotes… la araña lo observa y se dice que semejante animal no tiene madera para líder, en tanto el reloj se ha suspendido abriéndole la puerta a la exactitud para que escape.

La mujer regresa a su libro.

Este Sábado 24 de julio, el FiloCafé tendrá como tema central el liderazgo, por lo que todos ustedes tienen una cita en punto de las 6:00 pm en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c.

No falten.