La Necesidad.

Por: Laura Martínez Domínguez.

Una vez más la mujer se repantiga en el diván, el personaje que ahora debe ser llamado como el que alguna vez salió de sus sueños, le ha enredado una nueva palabra y no es una palabra cualquiera; es la pregunta que ella se ha formulado una y otra vez. La necesidad, ahora adquiere un contexto filosófico, el libro rosado ofrece una respuesta.

El gato entra con la certeza de que necesita que su tazón sea llenado de filosofía contemporánea, el reloj marca el necesario minuto que siempre es uno después del de la hora exacta, la araña emprende su búsqueda necesaria para salir del reloj en donde alguna vez alguien la arrojó.

Aristóteles entra en la habitación y le dice que lo necesario es lo que no puede ser de otro modo y lo que por consiguiente, existe de un modo, la mujer se sorprende de no tener que desenredarlo del gato, pero las palabras de Aristóteles la dejan con una duda, la misma que planteó al personaje que alguna vez salió de sus sueños. ¿Por qué lo necesario es tan rotundo?

Spinoza viene huyendo del gato, que al no haberlo visto nunca antes le da la bienvenida habitual, pero dice que si algo es necesario es porque no hay ninguna razón que le impida existir. La mujer, en un necesario rescate al pobre de Spinoza, lo instala en el diván y empieza a entender una distinción importante: Necesario y necesidad; el gato se pregunta si venderán dichos conceptos en bolsas y si por tanto, serán de diferentes sabores.

Llega Leibniz trayendo consigo al cuarteto de ardillas que alguna vez, y por no escuchar, se equivocaron de diván y empieza a distinguir entre los conceptos de necesidad metafísica o absoluta, lógica, matemática o geométrica, física o hipotética y moral o teleológica, por razones que nadie entiende el único que presta atención es el reloj y como respuesta marca un minuto más, el de la ausencia, el de la necesidad que ya no existe.

La mujer se pregunta qué es lo realmente necesario, que es lo que en realidad requerimos para seguir respirando, o si con el simple hecho de respirar tendremos todas las posibilidades a nuestro alcance y todo lo demás no sean más que falacias que astutamente nos venden.

Hume envía una nota diciendo que la necesidad está resuelta en la costumbre. La araña desdeña la nota de Hume, pero se pregunta si será costumbre la necesidad de desear salir del reloj o si de ello depende su pequeña existencia.

Un minuto más marcado por un reloj que se sabe necesario para que el tiempo transcurra y Kant afirma que lo necesario es aquello en que la conformidad con lo real está determinada según las condiciones generales de la experiencia.

Kant es siempre incomprensible para la mujer, de tal manera que sabe que necesitará tiempo para entenderlo, mientras tanto, el televisor se enciende y en la pantalla un programa argentino habla sobre Martin Heidegger y su idea de que en definitiva debe de haber algo en vez de nada, de que nosotros somos seres existenciales, seres ahí, seres que simple y sencillamente debemos ser para que seamos aquellos que de una u otra manera cubren necesidades y no solo eso sino que para que esas necesidades existan, es necesario que nosotros seamos.

El televisor como es costumbre, se apaga sin aviso, por lo que el gato salta sobre ella, le gusta el calor que despide y se pregunta si aun vivirán cucarachas dentro de ella, o si habrán emigrado al tubo del lavabo.

Nicolai Hartmann llega con cuatro tipos de necesidad, pero como no tenían una forma conocida, la mujer les pide atentamente que abandonen su diván. Todos obedecen.
La mujer regresa al diván, el gato deja su investigación acerca del paradero de las cucarachas, le pareció innecesario. La araña aun se pregunta si será necesario buscar la salida y el reloj marca el necesario minuto para que la tarde de lectura empiece.

Este Sábado 06 de Noviembre en punto de las 6:00 pm en el tradicinal FiloCafé se hablará acerca de la Necesidad, por lo que es absolutamente necesario que nos acompañen para así poder dialogar, discutir, aprender y debatir acerca del tema, los esperamos en el Cairo Café ubicado en División del Norte # 504-c.

Esperamos su asistencia.