Ideas Filosóficas de la Revolución Mexicana

Por Laura Martínez Domínguez.
Estamos a finales del Siglo XIX, la pólvora revolucionaria ya se huele, las cartucheras y las escopetas de difícil amartillamiento están guardadas, la lucha es casi un hecho, si Porfirio Díaz no deja el poder, la nación entera se levanta en armas.
Pero aun no muere nadie, aun la tranquilidad entrecomillada reina en el país, aun los jóvenes se pueden reunir a componer el mundo mientras miran a la gente pasar por los grandes ventanales del último café que fue sede de sus divagaciones.
Principios del Siglo XX, el positivismo de Comte empieza a perder vigencia, después los juristas lo retomarían pero esa es otra historia y otra época; en estos momentos, jóvenes como José Vasconcelos, Antonio Caso, Pedro Henríquez Ureña y Alfonso Reyes, critican la educación que les fue impuesta, creando grupos de reflexión y lectura, dando conferencias, invitando a las personas a conocer a autores como Nietzsche, Bergson, Boutroux, James, Croce, entre otros.
Las consecuencias fueron la conquista de la libertad de pensamiento y acción, conforme a las convicciones políticas propias. Promoviendo una crítica de la visión única del pensamiento filosófico (positivista y determinista), proponían la libertad de cátedra, la libertad de pensamiento y, sobre todo, la reafirmación de los valores culturales, éticos y estéticos en los que América Latina emergió como realidad social y política. Todo bajo el nombre de El Ateneo de la Juventud.
La pregunta es la siguiente: ¿la revolución mexicana fue sólo una lucha armada o detrás de ella hubo todo un bagaje cultural que en cierta parte le dio fundamento? ¿Cuáles fueron esas ideas congruentemente planteadas que permitieron darle sentido a una lucha aparentemente carente de él?
Si tú sólo sabes los datos cronometrados de los libros de texto o mejor aun sabes todo aquello que estos pasaron de largo, acompáñanos este sábado 15 de Agosto de 2009 en el tradicional FiloCafé en la Cafetería El Cairo, en Cortés de Monroy 2309, casi esquina con División del Norte. Acércate, dialoga, discute y aprende.
Esperamos tu asistencia.